No olvidaré la impresión que me produjo quien hoy nos visita, la primera vez que asistí a una de sus ponencias. La recuerdo hablando de Marte, con el brazo extendido simulando desenvainar una espada, declamando con una voz cuya sugestión captaba la atención de todo su auditorio. Se trata de Carmen de Hita, una muy competente astróloga y maravillosa conferenciante, que siempre nos ofrece nuevos hallazgos en sus trabajos astrológicos. Es un placer traerla a nuestra web.
-¿Cuáles son tus datos de nacimiento?
Nací en Madrid, el 25 de Marzo de 1955, a las 21:27 hora local (-1h) La hora es exacta porque mi padre asistió al parto y anotó los datos con precisión. Él no cree en la Astrología, pero no sabe el favor que me hizo: mi carta funciona “como un reloj astral”.
- ¿Quieres comentarnos algo sobre tu vida familiar, tus aficiones, otros estudios y otras actividades habituales?
Procedo de una familia muy estimulante. Me crié en un ambiente abierto, racionalista y científico, donde todo se debatía con pasión. Siguiendo la saga familiar de electricistas, realicé estudios en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Madrid, en la especialidad de Electricidad. Más tarde hice el Doctorado en Electrónica en Francia, donde viví varios años. Desde entonces, ejerzo mi profesión de ingeniero en el sector energético y de las telecomunicaciones. Entrar en la Escuela de Ingenieros fue una experiencia muy importante en mi vida: en primer curso solo éramos tres chicas en un total de 3000 alumnos. Bueno, las cosas han mejorado con los años, pero las mujeres seguimos siendo minoría, cosa que no comprendo porque la electricidad es una disciplina apasionante.
Tengo un hijo, Julián, que es la alegría de mi vida. Soy curiosa por naturaleza, así que me gusta viajar y leer, el arte contemporáneo, la música, el cine, el teatro, montar en bicicleta y caminar por la montaña, el tai-chi. Me fascina el antiguo Egipto y las mitologías europeas. He trabajado durante muchos años en organizaciones de defensa de Derechos Humanos y sigo haciéndolo. En fin, soy madre pero no me gusta ni cocinar, ni las cosas de la casa, aunque las tengo que hacer. Resumiendo, mi Mercurio natal está en piscis, casa V.
-¿Cómo llegaste a la Astrología? ¿Cuales fueron tus primeros contactos?
Soy autodidacta. Por curiosidad, a los 31 años realicé una consulta astrológica y me quedé tan impactada con la lectura de mi carta que tardé casi un año en reaccionar. Así, empecé a buscar libros sobre astrología por las librerías de Madrid. Gracias a mis rudimentarios conocimientos sobre topografía y astronomía pude calcular mi propia carta y “reproducir” el horóscopo que me habían entregado en consulta. Entonces me topé con mi primera dificultad astrológica: la interpretación de los símbolos ¡Me parecía tan difícil interpretar! Pero desear algo intensamente y encontrar el camino va unido de la mano. Desde mi círculo de amigos más íntimos surgieron contactos con otras personas aficionadas a la astrología que empezaron a orientarme. Me recomendaron leer Astrología Racional, de Weiss y comencé a entender de que iba esto.
Entonces tuve la oportunidad de asistir a un seminario impartido por Howard Sasportas que me impresionó enormemente. Sasportas estaba ya muy enfermo, así que fue una oportunidad única que nunca olvidaré. Pero necesitaba contrastar ideas, corregir conceptos, así que organicé una tertulia astrológica en mi casa y nos reuníamos todas las tardes de los jueves. Éramos seis astrólogos aficionados, todos de formación científica (un economista, un meteorólogo, una informática, una enfermera, un ingeniero nuclear y una ingeniera eléctrica): ellos ponían el conocimiento y yo podía los aperitivos. Las reuniones eran muy divertidas e instructivas. Fue un tiempo de feliz aprendizaje que duró dos años.
Entonces conocí a Tito Maciá y comencé a frecuentar su casa de Sirventa en Alicante, donde asistía a cursos, conferencias y muchas interesantísimas tertulias. El ambiente era de una cordialidad magnífica. En casa de Tito Maciá tuve el privilegio de conocer a muchos buenos amigos y eminentes astrólogos a los que respeto profundamente. Fue allí donde presenté mi primer trabajo de investigación. Fue allí donde fundamos la Escuela de Traductores de Sirventa y donde realizamos los trabajos de traducción del Libro Conplido en los Iuidicios de las Estrellas de Ali Ben Ragel.
Traducir el Conplido fue el espaldarazo que me impulsó a aprender la Gran Astrología.
-¿Eres partidaria del estudio de la Astrología en las Universidades?
Honestamente, no creo que sea posible el retorno de la Astrología a las universidades, al menos a medio plazo. La sociedad intelectual se encuentra muy lejos de considerar nuestra ciencia como una disciplina “universitas”, según los parámetros científicos actuales. Pero esto no me preocupa. Sin embargo, sí me preocupa la desorientación del colectivo de astrólogos que no reúne pautas de conducta, ni objetivos comunes. Necesitamos más difusión sobre lo que es verdadera Astrología y menos confusión con las demás artes y mancias, por respetables que éstas sean. El colectivo astrológico continúa siendo muy disperso y esto sí me preocupa. Unidos seríamos más eficaces. Tenemos que aprender a respetarnos.
-¿Con qué tipo de Astrología o Escuela Astrológica te identificas?
Mi objetivo es trasladar los conceptos simbólicos de la Tradición Astrológica Mediterránea a la interpretación astrológica moderna y realizar una aproximación sincera a la comunidad científica/ humanista de nuestro tiempo. Para llegar a este objetivo necesito sentir de cerca la realidad, así que atiendo mi consulta astrológica desde 1993 intentando ser útil a las personas. Practico fundamentalmente astrología tropical genetliaca, prognosis y astrología horaria. Desde 1992 doy conferencias, seminarios, talleres, cursos. He colaborado, de forma muy selectiva, en teatro y con algunos medios de información.
-¿De qué realizaciones en este tema te sientes más satisfecha?...(pueden ser por ejemplo la enseñanza, escribir libros o artículos para diferentes medios, participar en debates, acudir a Congresos, o cualquier otra actividad relacionada).
El proyecto de investigación es para mí como un parto. Siempre sorprendente, arriesgado, emocionante. Sufro y disfruto mucho escribiendo. Pero quizás mi mejor recuerdo es el excelente trabajo en equipo que hicimos en la traducción de Ben Ragel en la Escuela de Traductores de Sirventa. Otra gran satisfacción es la consulta astrológica, donde mi deseo de ser útil se ve recompensado día a día. La astrología le hace mucho bien a la gente.
-¿Qué te ha aportado la Astrología?
Es mi compañera de aprendizaje para toda la vida. Ha completado mi cultura humanista y me ha enseñado a ser flexible. A través de ella he descubierto la sincronicidad: los seres humanos somos fascinantes.
-¿Cuales son tus proyectos?
Seguir escribiendo y plantearme la elaboración de un libro. Quiero desarrollar más intensamente mi labor pedagógica en cursos y talleres.Además me gustaría darle un impulso al colectivo de astrólogos madrileños, que últimamente está muy disperso: ¡Estoy buscando compañeros voluntarios para dinamizar Madrid! ¿Hay alguien por ahí?
-¿Tienes algo que añadir?
Sólo daros las gracias por estar ahí, informando, difundiendo. La Astrología necesita portavoces capaces de dirigirse a los ciudadanos con respeto y sin caer en la vulgaridad.
carmen_de_hita@yahoo.es
Telef: 617.902.766
© Mayte Gual, 2006