RECETAS DE COCINA NATURISTA
Inauguramos
esta sección en la que se pretende difundir un tipo de cocina
saludable y sabrosa, que sea sencilla y fácil de preparar y cuyos
ingredientes puedan adquirirse sin problemas, aunque algunos de ellos
(procuraremos que sean los menos) sólo se venden, de momento,
en establecimientos dietéticos. Pero como habréis visto
en los últimos tiempos, cada vez son más los supermercados
y tiendas de alimentación que los introducen. Esperemos que esta
postura vaya en aumento y la mejor forma para ello es que si no encontrais
en vuestro comercio habitual el producto deseado lo soliciteis, pues
la demanda crea la oferta.
Ahí van las recetas, que suelen ser para 3-4 personas (según
el apetito y tamaño de las raciones).
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CREMA
DE CALABAZA.
Esta
es una crema "modelo", es decir, que si no encontramos calabaza,
podemos sustituirla por calabacín, incluso por pepino, pero
suprimiendo algo del caldo, pues el pepino suela mucho líquido.
Aunque cambien los sabore, podeis modificar algún ingrediente
más. Probad, pues la cocina gusta de experimentación.
INGREDIENTES:
Un buen trozo de calabaza; por ejemplo, pondremos 100 gramos por ración,
unos 400 gramos en total, cortados en dados; 2 ó 3 puerros
o bien una cebolla blanca y 1 cebolleta, finamente cortados; aceite
de oliva; un par de cucharadas de salsa de soja; sal marina; 1 cucharada
de semillas crudas de girasol; y un trozo de alga kombu o wakame.
PREPARACION:
Poner el alga en remojo en un litro de agua (si se trata de la kombu,
necesita media hora de remojo; la wakame sólo precisa 3 minutos).
Aparte ponemos al fuego, en una olla o cazuela con capacidad suficiente,
el aceite y sofreímos la cebolleta y cebolla o bien los puerros
con el fuego medio para que no se queme y un poco de sal, hasta que
tomen un aspecto transparente (vienen a ser unos 7 minutos). Luego
añadimos la calabaza y un poquito más de sal y continuamos
unos minutos más (quizás 5 minutos, pero eso dependerá
del fuego, de la dureza de la calabaza, etc., así que ya sabeis,
"a ojo", hasta que esté blandita. Entonces se agrega
el agua con el alga, y se da más fuego hasta que hierva. A
continuación, volvemos a bajar el fuego a la mitad y cocemos
semitapado unos 10 ó 12 minutos. Sacamos la olla del fuego
y añadimos la salsa de soja.
La soja, por cierto, se puede sustituir por alguna otra salsa, como
una ligera de tomate, sin piel ni semillas, tamizado, pero siempre
muy suave.
Finalmente, lo trituramos todo, probamos el punto de sal y rectificamos
si es necesario; una vez puesta en sopera, añadimos la cucharada
de semillas de girasol (o sésamo tostado y triturado, o incluso
una picada ligera de avellanas) como si fuera lluvia, espolvoreando.
¡Qué aproveche!
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LAS
ALGAS
Son
poco conocidas o casi nada en la cocina occidental, a excepción
del pais de Gales, donde un tipo especial de alga aún se comercializa
(laverbread). Parece que en la Islas Británicas hay más
conocimiento de ellas que en el continente. Nosotros las importamos,
especialmente de Japón, y en los últimos años
se estaban utilizando algas de Galicia, de elevado interés
dietético (el alga conocida como Espagueti de Mar contine nueve
veces más hierro que la tradicional lenteja). En fin, esperemos
que la tragedia del "Prestige" no haya arruinado esta riqueza
alimenticia.
Las algas contienen gran cantidad de minerales, muy necesarios como
nutrientes y más escasos cada día en la alimentación
habitual, debido a la falta de mineralización del suelo. Tanto
es así que últimamente vemos que se les añaden
a determinados alimentos (leche, huevos, etc.). En las algas se encuentran
calcio, hierro, potasio, yodo, magnesio e incluso oligoelementos.
Presentan otra ventaja, y es que en los lugares donde el mar está
contaminado, no puede desarrollarse, además de ayudar a expulsar
del organismo los metales pesados (tóxicos). Son también
escasas en grasas, por lo que son maravillosas en las dietas para
adelgazar. Son depurativas y tienen efecto un alcalinizante que compensa
en parte el exceso de efecto ácido de los alimentos que consumimos
habitualmente. Contienen vitaminas A, B, C, D, E y K (incluyendo cantidades
de B12). Por todo ello, se recomienda muy especialmente su ingestión.
Bastan además pequeñas cantidades de alga en los platos,
por lo que resultan baratas.
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MACARRONES
CON ALGA DULSE.
El
Alga dulse presenta un color rojizo debido al alto contenido de hierro
mineral que la hace muy apropiada para el consumo tanto habitual como
de aquellas personas que presentan un déficit de este mineral
(anemias) y para mejor prevenirlo en épocas como la menopausia
en la mujer.
INGREDIENTES.
Un paquete de 500 gramos de macarrones integrales; 1 manojo de cebolletas;
2 puerros; 3 dientes de ajo: 1 atado de hierbas frescas o bien una
cucharadita de cada clase de hierba (por ejemplo, 3 diferentes: anises
verdes, albahaca y ajedrea, que son carminativas y ayudan a digerir
mejor la pasta); un puñado de guisantes cocidos; 2 alcachofas
cortadas a gajos finos; 1 calabacín a dados; 1 cucharada sopera
de alga dulse remojada varios minutos (3 ó 4) y a trocitos;
sal marina, aceite de oliva y sésamo (optativo).
PREPARACION.
Hervimos los macarrones en abundante agua con un poco de sal marina
y un chorrito de aceite de oliva para que no se peguen. Una vez cocidos
(algo más blandos que "al dente" son más digestivos),
se pasan por agua fría y se escurren.
En una sartén sofreímos las cebolletas, los puerros
y los ajos, todo cortado menudo, con un poco de aceite y sal (unos
5-7 minutos a fuego mediano-bajo para que no se queme) y luego añadimos
las alcachofas, el calabacín y un vaso de agua y las hierbas
para darle sabor y color, además del alga dulse. Cuando la
alcachofa esté blanda, se ponen los guisantes. Un par de minutos
y sacamos el atado de hierbas si cocinábamos con hierbas frescas,
y ponemos todo el sofrito en un recipiente hondo que se pueda sacar
a la mesa. Encima, los macarrones: los removemos bien para que se
impregnen del gusto de la salsa. Por último añadimos
el sésamo por encima.
Este plato se puede variar, adornándo con 1) aceitunas negras
a trozos; 2) con encurtidos, si nos gusta el sabor avinagrado; 3)
con una picada de piñones y pasitas previamente remojadas;
4) con pimientos rojos asados y cortados a trozos; 5) con una mezcla
de aguacates en pedazos y queso picado; etc., etc.
Igualmente, las verduras (guisantes, alcachofa), se pueden sustituir
por zanahorias y setas o champiñones, pimientos verdes o rojos,
pencas de acelga a trozos y almendras. En fin, admite muchísimas
posibilidades y la pasta puede alternar entre espagueti, lacitos,
o cualquier variedad integral que nos guste.
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