EL LORO ESTEPARIO

REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año I. Número 1. 6 de marzo de 2003

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RECETAS DE COCINA NATURISTA

Inauguramos esta sección en la que se pretende difundir un tipo de cocina saludable y sabrosa, que sea sencilla y fácil de preparar y cuyos ingredientes puedan adquirirse sin problemas, aunque algunos de ellos (procuraremos que sean los menos) sólo se venden, de momento, en establecimientos dietéticos. Pero como habréis visto en los últimos tiempos, cada vez son más los supermercados y tiendas de alimentación que los introducen. Esperemos que esta postura vaya en aumento y la mejor forma para ello es que si no encontrais en vuestro comercio habitual el producto deseado lo soliciteis, pues la demanda crea la oferta.
Ahí van las recetas, que suelen ser para 3-4 personas (según el apetito y tamaño de las raciones)
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calabazaCREMA DE CALABAZA.

Esta es una crema "modelo", es decir, que si no encontramos calabaza, podemos sustituirla por calabacín, incluso por pepino, pero suprimiendo algo del caldo, pues el pepino suela mucho líquido. Aunque cambien los sabore, podeis modificar algún ingrediente más. Probad, pues la cocina gusta de experimentación.

INGREDIENTES:
Un buen trozo de calabaza; por ejemplo, pondremos 100 gramos por ración, unos 400 gramos en total, cortados en dados; 2 ó 3 puerros o bien una cebolla blanca y 1 cebolleta, finamente cortados; aceite de oliva; un par de cucharadas de salsa de soja; sal marina; 1 cucharada de semillas crudas de girasol; y un trozo de alga kombu o wakame.

PREPARACION:
Poner el alga en remojo en un litro de agua (si se trata de la kombu, necesita media hora de remojo; la wakame sólo precisa 3 minutos). Aparte ponemos al fuego, en una olla o cazuela con capacidad suficiente, el aceite y sofreímos la cebolleta y cebolla o bien los puerros con el fuego medio para que no se queme y un poco de sal, hasta que tomen un aspecto transparente (vienen a ser unos 7 minutos). Luego añadimos la calabaza y un poquito más de sal y continuamos unos minutos más (quizás 5 minutos, pero eso dependerá del fuego, de la dureza de la calabaza, etc., así que ya sabeis, "a ojo", hasta que esté blandita. Entonces se agrega el agua con el alga, y se da más fuego hasta que hierva. A continuación, volvemos a bajar el fuego a la mitad y cocemos semitapado unos 10 ó 12 minutos. Sacamos la olla del fuego y añadimos la salsa de soja.
La soja, por cierto, se puede sustituir por alguna otra salsa, como una ligera de tomate, sin piel ni semillas, tamizado, pero siempre muy suave.
Finalmente, lo trituramos todo, probamos el punto de sal y rectificamos si es necesario; una vez puesta en sopera, añadimos la cucharada de semillas de girasol (o sésamo tostado y triturado, o incluso una picada ligera de avellanas) como si fuera lluvia, espolvoreando. ¡Qué aproveche!

 

LAS ALGAS

Son poco conocidas o casi nada en la cocina occidental, a excepción del pais de Gales, donde un tipo especial de alga aún se comercializa (laverbread). Parece que en la Islas Británicas hay más conocimiento de ellas que en el continente. Nosotros las importamos, especialmente de Japón, y en los últimos años se estaban utilizando algas de Galicia, de elevado interés dietético (el alga conocida como Espagueti de Mar contine nueve veces más hierro que la tradicional lenteja). En fin, esperemos que la tragedia del "Prestige" no haya arruinado esta riqueza alimenticia.
Las algas contienen gran cantidad de minerales, muy necesarios como nutrientes y más escasos cada día en la alimentación habitual, debido a la falta de mineralización del suelo. Tanto es así que últimamente vemos que se les añaden a determinados alimentos (leche, huevos, etc.). En las algas se encuentran calcio, hierro, potasio, yodo, magnesio e incluso oligoelementos. Presentan otra ventaja, y es que en los lugares donde el mar está contaminado, no puede desarrollarse, además de ayudar a expulsar del organismo los metales pesados (tóxicos). Son también escasas en grasas, por lo que son maravillosas en las dietas para adelgazar. Son depurativas y tienen efecto un alcalinizante que compensa en parte el exceso de efecto ácido de los alimentos que consumimos habitualmente. Contienen vitaminas A, B, C, D, E y K (incluyendo cantidades de B12). Por todo ello, se recomienda muy especialmente su ingestión. Bastan además pequeñas cantidades de alga en los platos, por lo que resultan baratas.

 

puerrosMACARRONES CON ALGA DULSE.

El Alga dulse presenta un color rojizo debido al alto contenido de hierro mineral que la hace muy apropiada para el consumo tanto habitual como de aquellas personas que presentan un déficit de este mineral (anemias) y para mejor prevenirlo en épocas como la menopausia en la mujer.
INGREDIENTES.
Un paquete de 500 gramos de macarrones integrales; 1 manojo de cebolletas; 2 puerros; 3 dientes de ajo: 1 atado de hierbas frescas o bien una cucharadita de cada clase de hierba (por ejemplo, 3 diferentes: anises verdes, albahaca y ajedrea, que son carminativas y ayudan a digerir mejor la pasta); un puñado de guisantes cocidos; 2 alcachofas cortadas a gajos finos; 1 calabacín a dados; 1 cucharada sopera de alga dulse remojada varios minutos (3 ó 4) y a trocitos; sal marina, aceite de oliva y sésamo (optativo).
PREPARACION.
Hervimos los macarrones en abundante agua con un poco de sal marina y un chorrito de aceite de oliva para que no se peguen. Una vez cocidos (algo más blandos que "al dente" son más digestivos), se pasan por agua fría y se escurren.
En una sartén sofreímos las cebolletas, los puerros y los ajos, todo cortado menudo, con un poco de aceite y sal (unos 5-7 minutos a fuego mediano-bajo para que no se queme) y luego añadimos las alcachofas, el calabacín y un vaso de agua y las hierbas para darle sabor y color, además del alga dulse. Cuando la alcachofa esté blanda, se ponen los guisantes. Un par de minutos y sacamos el atado de hierbas si cocinábamos con hierbas frescas, y ponemos todo el sofrito en un recipiente hondo que se pueda sacar a la mesa. Encima, los macarrones: los removemos bien para que se impregnen del gusto de la salsa. Por último añadimos el sésamo por encima.
Este plato se puede variar, adornándo con 1) aceitunas negras a trozos; 2) con encurtidos, si nos gusta el sabor avinagrado; 3) con una picada de piñones y pasitas previamente remojadas; 4) con pimientos rojos asados y cortados a trozos; 5) con una mezcla de aguacates en pedazos y queso picado; etc., etc.
Igualmente, las verduras (guisantes, alcachofa), se pueden sustituir por zanahorias y setas o champiñones, pimientos verdes o rojos, pencas de acelga a trozos y almendras. En fin, admite muchísimas posibilidades y la pasta puede alternar entre espagueti, lacitos, o cualquier variedad integral que nos guste.