Este mes estamos doblemente agradecidos a Francisco Torres Moix, no sólo por haber respondido amablemente a nuestra entrevista, sino también por el interesantísimo e ilustrativo artículo sobre Contactismo que nos ha enviado. Resulta muy esclarecedor para todos los que no tenemos demasiado conocimiento del tema. Está escrito desde una gran profundidad psicológica y destila sabiduría y amor a la Humanidad. Espero que nos sea de provecho.
MI EXPERIENCIA EN EL CONTACTISMO
Francisco Torres Moix
I. CÓMO LLEGUÉ A ESTE GRUPO
En cierto momento, estaba un poco aburrido por un curso que estaba recibiendo en una bella ciudad española, aprovechando que yo estaba dando a mi vez otro allí. Aburrido porque su nivel no me resultó satisfactorio, como el de otros que he visto que se dan por ahí por supuestos maestros a quienes les queda mucho para serlo realmente. Al extremo de decirme a mí mismo, no sé bien por qué, “… ningún terrícola más me ha de enseñar nada nuevo”.
Al poco tiempo, recibí un mensaje precisamente del foro Ptolomeo que invitaba a quien le interesara entrar en una página, era www.tseyor.com. Así que se me ocurrió entrar a husmear en esta página. Leí allí algunas cosas que me captaron la atención, de modo que me puse en contacto telefónico con esta gente.
Quien estaba al habla, me invitó a ir a Montserrat con su grupo. Según él, en un mensaje recibido, se les convocaba a un avistamiento. Josep me advirtió que fuera a la hora pues su experiencia era que “ellos” son muy puntuales y que nunca fallan.
Esperé con escepticismo la hora señalada, las 0 horas de cierto día de Junio de 2004 y…, ¡sí señor!, a esta hora, casi al segundo, apareció en el cielo un objeto luminoso enorme de color verde en forma de H alargadísima en posición horizontal y lo cruzó de lado a lado a gran velocidad.
Yo era escéptico ante estas cosas, pues si bien me he metido en muchos temas, nunca en uno como este, no entraba en mis esquemas. Pero tuve que rendirme a la evidencia, pues ¡algo había visto! No podía ser luz procedente de los faros de un coche pues era verde, no podía ser un avión porque su tamaño no era un punto en el cielo sino una franja con un ángulo visual como mínimo de 20 grados, ni tampoco un avión visto de lado pues no era brillo sino luz propia, además, brillo de una luz ¿procedente de donde, si era plena noche? Y además, la velocidad sería de vértigo.
El caso es que posteriormente he tenido otras experiencias más en lugares diversos y dos de ellas totalmente personales en mi soledad de la noche.
La mayor experiencia fue hacia Diciembre de 2006. Se nos estaba diciendo que en un lugar del espacio sin dimensiones había una nave en construcción para nosotros. Una nave plasmática, es decir, mental, creada por el mismo procedimiento que se creó este mundo nuestro de Maya y nuestro planeta, según la Ley Universal del Mentalismo.
Y este día, en una reunión de convivencias del grupo,
salimos por la noche a tomar el aire y una Luna escandalosamente atractiva en
el cielo, formando una hermosa aureola con las nubes, nos invitó a hacerle fotografías.
Al visionarlas, en una de ellas vimos algo, una mancha cerca de la misma Luna.
Un objeto raro que al contrastar un poco los colores e intensificando el azul
tenía aspecto de nave. Lo cual se nos fue confirmado posteriormente.
II. QUIÉNES SON ESTE GRUPO LLAMADO TSEYOR
Ya llevan más de 200 mensajes recibidos. Son comunicados
de seres humanos vivos procedentes de otros lugares del Cosmos, pertenecientes
a la Confederación de Mundos Habitados de la Galaxia.
Entendiendo por humanos aquellos seres doble pensantes, es decir, los que piensan que piensan. Pues los animales, piensan pero no son conscientes de ello.
III DE LOS TUTORES INTERDIMENSIONALES
Cuando me uní a este grupo a mediados del año 2004 estaba como tutora Sili-Nur, mujer de Venus, que habita en una dimensión de vibración superior a la nuestra. Es de rasgos muy parecidos a la raza nórdica de nuestro planeta. Se dedica a la psicología transpersonal. No he tenido contacto directo con ella ni la he visto, pero estos datos en concreto, como todos los obtenidos tanto de otros tutores como de las naves, son resultado de coincidencias en las visualizaciones que se han hecho de ella a través de regresiones en grupo (recuperación de memoria subconsciente en estado mental alfa).
También han colaborado con ella alternativamente, otros guías que han tratado temas de filosofía, sociales, energías, medicina, física y mecánica cuántica, etc.
Shilcars, nuestro actual tutor, es hombre de raza negra, cuyos antepasados fueron antiguos atlantes que abandonaron la Tierra, y formaron nuevas sociedades en la constelación de Auriga. Junto a él, trabajan varios colaboradores de distintas especialidades, y han intervenido ya en varias sesiones de trabajo con nosotros.
En general podemos decir que se trata de seres que denominamos H1 o H2 (es decir, un escalón evolutivo por encima del nuestro o dos respectivamente) y se distinguen, como es lógico, por su distinta vibración a pesar de que se presenten ante nosotros con morfologías similares a la nuestra.
IV. DE LOS MENSAJES RECIBIDOS Y SU EVOLUCIÓN
La comunicación
Los responsables de este grupo me contaron que el establecimiento de las comunicaciones pasó por varias fases a lo largo del tiempo en cuanto a su mecánica. Actualmente, el mensaje telepático recibido por la persona que lo canaliza tiene lugar a través de una conexión mental entre todos los asistentes a la sesión, quienes no necesariamente han de situarse geográficamente en el mismo lugar, ya que la mayoría de las conexiones se celebran a través de Internet, lejos del espacio desconocido donde se sitúe físicamente nuestro tutor comunicante.
También se celebran reuniones a puertas abiertas, con asistencia de todos quienes deseen acompañarnos.
Los temas tratados
Son muy diversos. Sobre autorrealización, formas de vida que alberga nuestro cosmos común, validez de pensamientos ancestrales, valoración y respeto al mundo en el que habitamos (animales y plantas, la naturaleza), nociones de salud y alimentación, relación con otros seres hermanos nuestros, etc. sin descartar tampoco el tema de los avistamientos, viajes interplanetarios, teletransportación, composición de sus naves, etc.
Lo que más llama la atención del contenido de estos mensajes es su simplicidad conceptual y su profundidad, ya que va más allá de las formas que solemos manejar usualmente. Cosa que contrasta, en cambio, con su redactado fácilmente atribuible a una mente muy avanzada dada su complejidad ya que la construcción de las frases se sale de lo corriente.
El contenido
En un principio, los mensajes que se recibían, eran parecidos a como le habla un maestro de primaria a un niño. Poco a poco y en el transcurso del tiempo, los comunicados fueron haciéndose cada vez más amplios y complejos en conceptos y definiciones, siempre en la medida en que el grupo se consolidaba en la realización de objetivos comunes y de confraternidad. Hecho que ha favorecido que en distintas etapas en el tiempo, se presentaran nuevos guías o tutores de mayor nivel evolutivo y nos aplicáramos en el conocimiento de nuestro interior psicológico a través de la introspección y auto observación.
Los tiempos que corren
Shilcars, nuestro tutor actual, llega en 2004 al poco tiempo de entrar yo en el grupo para darnos su propia visión acerca de los tiempos inquietantes que está viviendo nuestra humanidad, a tal extremo que incluso el mundo científico habla de ellos. El cambio climático, inestabilidad geológica, inestabilidad económica y política, etc. Dificultades de todo tipo que, según las propias palabras de nuestro guía nos exigirán muchísimo a todos nosotros, agravado por el hecho de que van unidos a muchas informaciones erróneas que nos pueden conducir a un serio oscurantismo, desasosiego y miedo.
Así que interpretar nuestras propias experiencias no está exento de errores, sobre todo si se hace con prisas y sin más análisis, que es nuestro pan de cada día, a lo que se añaden muchos intereses propios de una sociedad de consumo como la que vivimos. Todo ello nos exige estar muy alertas.
También nos enseñan mecánica cuántica. Que el mundo avanza de forma no progresiva, sino a pequeños o grandes saltos cuánticos y que, tal como dicen profecías y videntes y también perciben incluso los animales, el mundo está próximo a un gran cambio. Es la situación que Marilyn Ferguson denominó como la “conspiración de Acuario”, haciendo alusión a lo que los astrólogos confirmamos: la entrada en una nueva era de la humanidad cuyo regente es Urano. Y aunque muchos dicen que esta era ya empezó, yo no lo acabo de creer teniendo en cuenta la naturaleza explosiva e imprevisible de este astro, símbolo del dios creador. No es posible que el cambio se produjera tan suavemente como era la época en que lo sitúan. Más bien es de esperar un grande y súbito big bang, al igual que cuando ha de venir estrellarse en la playa una ola de las grandes parece que las pequeñas se retiran en una calma sospechosa. Los indicios de hoy día son múltiples justificando tal afirmación si juntamos la aparente estabilidad actual con las inquietantes profecías de 2012 de las que tanto se habla, o también configuraciones como las de 23/12/2007, 10/3/2009 o el eclipse de 28/11/2012 entrando Neptuno en Piscis.
Nos explica nuestro hermano de las estrellas que el planeta Tierra está viviendo en un paréntesis de tiempo especial que se nos concedió tras el error que provocó la caída de la Atlántida. Porque fue una situación la que alcanzaron nuestros antepasados, aquellos humanos, que mientras unos habían conseguido un nivel de vibración que les permitió emigrar a otros planetas más adecuados a su modo de vida, el resto permanecía aquí en este planeta Tierra. A pesar de haber alcanzado un alto nivel cultural y tecnológico del cual estaban orgullosos, habían quedado estancados espiritualmente a causa de su exceso de confianza en sí mismos al creer que con el trabajo individual conseguirían la elevación espiritual. Idea que no era más que lo que hemos denominado hoy día “separación”, al situar al Espíritu fuera de nosotros mismos. Hoy día hemos evolucionado ya y muchas corrientes de pensamiento identifican a este Espíritu con nosotros mismos y cancelan la idea de la separación. Nosotros SOMOS el universo.
Era esta una posición de los humanos potencialmente peligrosa para el resto del mundo manifestado, por lo que instancias muy superiores decidieron aislarlos en el citado paréntesis para vivir un tiempo especial fuera del tiempo cósmico general. El peligro consistía en la posible contaminación por propagación de tal idea que podía conducir a una fragmentación del Universo, lo que va contra las leyes del Amor, que es unión.
Ahora es hora ya de redimir este error y sincronizarnos finalmente con el resto del universo, lo que se ha empezado con la llegada de estas energías de alta vibración y a las cuales nadie es ajeno. Son energías procedentes del Sol y del cinturón de fotones, tal como los astrónomos nos señalan fielmente. Los efectos son evidentes, pues se presentan en forma tanto de intranquilidad física y psíquica como de fenómenos naturales que van e irán en aumento hasta llegar a este gran salto cuántico que nos llevará a un mundo inimaginable desde la perspectiva de hoy día.
Una preparación psicológica
Desde una visión elevada, que es la que nuestro Hermano procura que vayamos adquiriendo, sus palabras nos suenan a tranquilizadoras a la vez que formativas. Y las aceptamos como una preparación psicológica. En definitiva, una ayuda en todos los aspectos.
Shilcars nos habla básicamente sobre la necesidad de conocernos a nosotros mismos en todas las dimensiones y, efectivamente, los cambios que se avecinan tienen que ver con la llegada a la adultez del ser humano y el descubrimiento de quienes somos realmente. Tras la llegada del “rayo sincronizador”, es decir, la energía del cinturón de fotones, que ajustará el tiempo terrestre con el universal, el ser humano será totalmente otro.
Cambios en el ADN
El hombre se está transformando
y cambiando, mejorando, su ADN, por lo que si trabaja en su propia elevación
puede conseguir cotas nunca alcanzadas por el ser humano de nuestro nivel. Pues
hemos de considerar que el ADN, principio vital, no solamente es una molécula
muy compleja, sino un código que va más allá de la materia, pues tiene además
un contenido energético y espiritual, al igual que nuestro cuerpo encierra un
espíritu.
Y el pensamiento humano y de todos los seres vivos, situado no en el cerebro sino en esta parte intangible, va mejorando día a día su capacidad. Una mente que se va ampliando en posibilidades de adquirir conciencia, de manera que poco a poco se va haciendo más consciente de aquellas sincronicidades, de aquellas extrañas intuiciones, aquellos pensamientos coincidentes, etc. y más adelante, recibirá la conciencia de los universos paralelos que por ahora creamos sin darnos cuenta y que más adelante podremos controlar a voluntad, así como nuestras propias réplicas, múltiples réplicas que habitan en ellos.
Un mensaje para reflexión
Algunos dicen que el mensaje de los Hermanos Mayores, así es como les llamamos, no aporta a nada nuevo. Y es cierto si lo observamos en su globalidad, dejando aparte la lógica curiosidad que despierta esta clase de contactos.
Porque lo verdaderamente interesante es saber a qué han venido estos seres y, en este sentido, su mensaje lo está explicando claramente.
Lo que aportan sus mensajes es lo que, en el fondo, todos sabemos, pero que, por desgracia, parecemos haber olvidado. Sería irresponsable no reflexionar sobre tal insistencia.
Se trata de lo que todas las religiones han estado siempre predicando y que coincide con lo que todo ser humano siente. Nos hablan del amor. Han venido a difundir un mensaje de amor.
No vienen para dominarnos ni para hacer experimentos con nosotros como algunos pregonan reflejando sus propios miedos, sino que se trata de un mensaje de amor. Un mensaje que no viene a constituirse en una religión más, sino a reforzar las existentes pero en forma de espiritualidad y, por tanto, prescindiendo de las lógicas y respetables particularidades de cada una.
No viene a sustituir ningún sistema político, puesto que se adapta a todos ellos. Tampoco viene a diseñar una nueva forma de familia o de sociedad, puesto que todas las culturas, como obra humana que son, participan del mensaje inscrito en el corazón de todo habitante de este planeta. El del amor.
Un mensaje de amor que, por estudiado a fondo, por remozado, por aplicado en todo momento, constituye un mensaje de esperanza y optimismo hacia futuro. Porque se trata de un amor que va mucho más allá de un infantil “amaos los unos a los otros como hermanos”, pues es una profundización y puesta en práctica del verdadero significado de esta frase. Y también de un enfoque hacia un futuro que cada vez se nos está mostrando más incierto ante un cambio permanente cuya aceleración está llegando a niveles de vértigo.
Porque precisamente a causa de la ausencia de una expresión adecuada de amor el mundo se ha convertido en lo que es, una lucha por la supervivencia en la que todo vale. Una reminiscencia, un fiel reflejo del individualismo atlante.
Y ante el estado de las cosas y el cambio en ciernes, la respuesta del ser humano desorientado puede ser tanto adecuada como errónea, dependiendo en cada caso de la solidez en formación humana de cada uno, de su grado de comprensión de la situación, de su vibración, etc.
El camino adecuado nos lo ha de señalar el amor en su mejor expresión, como hace un lubricante de calidad en una máquina. Este lubricante que es el amor facilitará los movimientos de esta máquina que es la sociedad humana a través de un conocimiento y una voluntad centrada en el bien común para que el ser humano pueda sobrevivir. Si no es capaz de esto, sucumbirá. Así de sencillo. Muchas voces están advirtiendo de ello.
La luz que desprenden estos mensajes radica en la necesidad de llegar al adecuado conocimiento de uno mismo y de la situación. Se trata de poder contestar a las preguntas de “quien soy, de donde vengo y adonde voy”.
La contestación la sabemos pero la tenemos olvidada. Tan olvidada que llegamos a creer que el ser humano está hecho solamente de carne, de células, de bioquímica. Otros más refinados sostendrán que está compuesto de un cuerpo y una parte intangible que llamamos alma.
La verdad a la que hemos llegado es que el ser humano no está constituido por un cuerpo que posee un alma sino que es un espíritu que se expresa o manifiesta en un cuerpo. Somos un espíritu que vino a este mundo a aprender y a vivir la manifestación divina.
A partir de ahí, el pensamiento deriva en otra forma
de entender la vida. Y también, de este concepto crucial parten todas las formas
de vivirla, que pueden plasmarse en un abanico de posibilidades.
En el centro estaría la expresión cotidiana del amor tal como creemos conocerlo, como es lo que facilita las relaciones personales o las familiares. Amor la mayoría de veces inconsciente y que se traduce en aquellas palabras tan bonitas de respeto, atención, educación, etc. y que por desgracia muchas veces sólo quedan en palabras.
Pero amor que en un extremo del abanico es la consciente identificación total con el universo, el hermanamiento con todo ser vivo y no vivo. Lo cual le puede dar al ser humano aquellas capacidades que todavía están por conocer por parte de la ciencia y que por tanto son inusuales para nosotros siendo usuales en el nivel en que están nuestros Hermanos del cosmos, como son la influencia sobre las formas y su experiencia, como es la teletransportación, la telepatía, la posibilidad de moverse adelante y atrás en el tiempo, etc.
Y en el otro extremo de la expresión de amor está la inconciencia del instinto, que hace que todo ser vivo busque su subsistencia y aprecie la vida y toda experiencia vital como un deseo de vivirla y gozarla.
El amor nos lleva al hermanamiento, a sentirnos todos no pertenecientes al Universo sino el propio Universo. Es el tan predicado pero pocas veces experimentado sentimiento de totalidad. Por lo tanto el daño que uno hace a las personas y a las cosas (por ejemplo en términos de ecología) se lo está haciendo a sí mismo. El hermanamiento se vive en forma de libertad, de solidaridad, de respeto, de ayuda, de participación, etc. lo cual nos llevará a lo que los Hermanos Mayores llaman una sociedad armónica donde caben personas y cosas en perfecto equilibrio.
Y lo que llamamos realidad no es más que el mundo de Maya, algo ficticio. Nuestra vida tridimensional, sumida en la dualidad y la contradicción es sólo un pensamiento limitado. Es la obra de teatro que representamos en este mundo según Calderón, y por tanto no real. La verdadera realidad está en el mundo espiritual. Lo objetivo se halla en otro espacio, el adimensional.
La masa crítica
El progresivo cambio del Hombre supone la formación de una progresiva masa crítica creciente que, como fermento, hará cambiar la sociedad para alcanzar esta armonía social. No es una revolución desde arriba ni desde abajo, sino una transformación que se implanta como se implanta una moda. Un darnos cuenta que hemos estado equivocados muchas veces y sencillamente empezar a pensar todos en cambiar el modo de actuar.
El objetivo del Hombre es encontrar la razón de la vida
y de sus circunstancias, por lo que el individuo ha de cambiar su esquema vital
y su actitud y si cambia él, cambia la sociedad en que vive.
Si instauramos en nosotros mismos el equilibrio, la paz, la transparencia, la paciencia, la voluntad, etc., estamos avanzando por el camino del perfeccionamiento, porque el cambio no está en lo externo sino en lo interno. Así, la idea de hermanamiento derivará hacia un objetivo globalizador de inquietudes de evolución y de perfeccionamiento humano.
Para todo ello, es necesario el trabajo de cada uno, desde su lugar donde se encuentre, visto desde el punto de vista tanto geográfico como intelectual y de formación.
Y para ello, nuestros Hermanos Mayores nos dan referencias, que elaboraremos para trazar nuestro propio camino. Para dilucidar qué es el verdadero amor y si uno lo está viviendo o no. Un juicio que será siempre nuestro y nunca impuesto. Ellos no nos obligarán nunca a nada que no deseemos.
Cierre
Quien lea estas líneas se habrá dado cuenta de que estamos hablando de verdades perennes, las cuales ahora nos viene muy bien que alguien nos las recuerde para reorientarnos en estos momentos en que parecemos estar perdiendo el norte.
A la vez habrá comprendido que es necesario ponerse a trabajar para prepararse para este cambio anunciado, que por otra parte es una necesidad cósmica. No hacerlo supondría aceptar quedarse donde uno está, mientras ve que los demás van ascendiendo hacia otras esferas que se le harán inalcanzables. No hay segunda oportunidad.
Y, bueno, se cumplió mi afirmación pronunciada sin saber por qué: en estos tres años he aprendido mucho de seres no terrícolas.