EL LORO ESTEPARIO

REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año I. Número 10. Diciembre de 2003

"LA PRIMERA REPÚBLICA"


 

Congreso en 1845Fin de la Monarquía Constitucional:
El 10 de febrero de 1873, Amadeo ha abdicado y no tiene ninguna intención de reconsiderar su postura. Al día siguiente se va al exilio, en el tren a Lisboa, donde embarcará para irse a Genova. En la calle hay exaltación. En las Cortes, inquietud. Dos ministros tratan de que no se convoque la sesión que acabará con el sistema monárquico. Figueras, Castelar y otros republicanos, desde las ventanas del Congreso, proclaman que no saldrán de allí sin establecer la República. Cuando el Jefe de Gobierno, Ruiz Zorrilla, y sus ministros acuden a las Cortes, el Congreso acuerda constituirse en sesión permanente, hasta recibir el texto de la abdicación de Amadeo.

Estanislao FiguerasProclamación de la Primera República. Figueras Presidente:
La Asamblea Nacional (Congreso y Senado), acepta la renuncia. Por 256 votos a favor y 32 en contra, asumía todos los poderes y declaraba la República como forma de gobierno de la nación aquel 11 de febrero de 1873. Aquella misma noche quedaba constituido el primer gobierno de la República, presidido por Estanislao Figueras, abogado barcelonés, diputado republicano por Tarragona en 1841, con Francesc Pi y Margall en Gobernación, Salmerón para Gracia y Justicia, Castelar, Estado. Guerra: General Córdoba; Marina, Beranguer; Hacienda, Echegaray; Fomento, Becerra y Ultramar Francisco Salmerón.

Pero la Republica carecía de bases. La derecha republicana estaba muy próxima a la monárquica. La izquierda burguesa y liberal se encontró con el poder en las manos sin contar con respaldo popular: las clases obreras estaban más cercanas a Bakunin que al régimen burgués. El Ejército se había ido moderando, con tendencia al conservadurismo; y por tradición, próximo a la monarquía borbónica. Una guerra en el Norte, la economía cercana a la bancarrota: esta era la herencia recibida. Los principios no eran muy halagüeños. Los carlistas asolaron el Norte. La conspiración fue constante.

El primer gobierno republicano suprimió el impuesto de consumos, promulgó una amplia amnistía y suprimió las quintas. Las propuestas eran las mismas de siempre. Se trató de introducir un Ejército profesional mediante el voluntariado retribuido (una peseta diaria). Estas firmes medidas no tuvieron continuidad en cosas que hubieran sido más definitorias, como la reforma de la caduca administración.

Las Juntas revolucionarias, una vez más, habían sustituido a los gobiernos locales, a los Ayuntamientos: el Gobierno ordenó la reposición de los cargos. El movimiento obrero iba muy por delante de lo que los gobernantes estaban dispuestos a ofrecer. Y por supuesto, de armas, nada. Lo que si consiguieron en Barcelona fue la reducción de jornada (a 64 horas semanales) y aumento de salarios. La agitación popular era mas algarabía que acción coherente.

Trece días después, el gobierno de Figueras ya estaba en crisis. El recién elegido presidente de la Asamblea, Cristino Martos, da un golpe de estado y hace que la Guardia Civil ocupe el Congreso. Las Cortes deciden suspender las sesiones hasta Mayo en que se constituirán las Cortes Constituyentes tras las elecciones convocadas para el 10 de ese mes, estableciéndose una Comisión Permanente. Pero antes aprueban la abolición de la esclavitud en Puerto Rico. Antes del 1 de Mayo, la Milicia Nacional intenta sublevarse (el 23 de abril), con el supuesto apoyo de la Guardia Civil, de militares de renombre, (entre ellos, Serrano, Valmaseda, Ros de Olano, Topete) y de algunos civiles, como Becerra (que había sido ministro en el primer gobierno de la República) y se rumoreaba que también Sagasta y el presidente del Congreso, Cristino Martos. El gobierno estuvo atento y movilizó batallones de milicias republicanos. Ni la Guardia Civil ni los militares se movieron. El intento fracasó y los monárquicos, encerrados en la Plaza de Toros, se rindieron.

La Republica tenía que mantenerse con un Ejército que no le tenía ninguna simpatía, a causa de la guerra carlista. La sublevación sólo sirvió para que los republicanos federales se hicieran con el mando.
Las elecciones de 10 de mayo dan una mayoría aplastante a los federales (343 escaños de 374). Los republicanos se escinden en tres facciones: la derecha de Castelar, el centro constitucionalista y la izquierda, los intransigentes, que no renunciaban a la revolución. Al reinicio de las sesiones, en mayo, Figueras no comparece. Se va a Francia.

Frances Pi i MargallLa República Federal de Pi y Margall:
El 11 de junio, Francesc Pi i Margall (Barcelona, 1824-Madrid, 1901; Organizador del Partido Republicano Federal. Presidente desde el 11 de junio al 18 de julio. Sus teorías sobre el Estado Federal las expone en sus libros "La reacción y la revolución"-1854- y "Las nacionalidades" -1876-) consigue formar gobierno, guardándose para él la cartera de Gobernación. Su mandato fue breve. La situación se iba agravando. Las Cortes se habían decantado por la República Federal, iniciando la elaboración de una Constitución de este tipo que jamás llegó a ser debatida. Los intentos de conciliación con la izquierda (los "intransigentes") de Pi i Margall iban encaminados a dar una base social a la República, de la que carecía. Estableció los Jurados Mixtos, formados por obreros y patronos y otras avanzadas medidas que entraron en vigor cuando él ya había dejado el poder, como la reglamentación del trabajo de los menores de dieciséis años y la protección de los niños empleados en juegos de equilibrio, fuerza o dislocación. Pero los descontentos "intransigentes" pensaban ya en la insurrección cantonal, a lo que también contribuía el comportamiento represivo de las autoridades locales en muchos casos. El movimiento obrero, de orientación bakuninista, no adherido oficialmente a las distintas revueltas, si tenía activistas entre los participantes.

Cantones:
El 7 de julio, una asamblea obrera de Alcoy declara la huelga general. Los obreros se arman. En una refriega, muere el alcalde. El Consejo Federal de la sección española de la Internacional, residente en Alcoy, se hace dueño de la situación, nombrando un Comité de Salvación Pública. Se rendirá el 12 a las tropas del general Valverde a cambio de una amnistía. Los cantones comienzan a surgir por toda España.

Nicolas SalmeronPresidencia de Nicolás Salmerón:
Pi y Margall presenta la dimisión, ante la imposibilidad de controlar la situación, dando paso a un gobierno moderado, el 18 de julio, con la Presidencia de Nicolás Salmerón elegido por 119 votos a favor y 93 en contra. Este destituye a todas las autoridades civiles y militares sospechosas de simpatizar con los cantonalistas y manda las tropas contra estos. Entre los enviados a luchar por la República había más de uno que conspiraba contra ella, como Martínez Campos. A mediados de agosto, los cantones estaban bajo dominio del gobierno central, excepto el de Cartagena, que resistió hasta enero de 1874. Esto sirvió para que las bases en la que la República pudiera apoyarse, la izquierda y el movimiento obrero, le dieran la espalda. Los propios republicanos estaban cada vez más divididos. Salmerón, contrario a la aplicación de la pena de muerte, presenta la dimisión.

El 6 de septiembre, las Cortes eligen Presidente a Antonio Castelar, por 133 votos, frente a los 67 obtenidos por Pi y Margall. Las sesiones de las Cortes se suspenden el 20 de ese mes, y no vuelven a reunirse hasta el 2 de enero. Castelar gobierna todo este periodo mediante decretos.

Y aprovechando la disgregación cantonal, el Norte es tomado por el ejército carlista, entrando en Guernica Carlos VII, que jura los Fueros y es coronado Rey por el obispo de Seo de Urgel.
Internacionalmente la República, pese a su origen legal y pacífico, nunca fue reconocida (excepto por Suiza y Estados Unidos), aunque contó con las simpatías de Victor Hugo, Edgard Quinet o Gambetta.

La caída de la Primera República:
Emilio CastelarEl 26 de diciembre Salmerón se reúne con Castelar, proponiéndole un plan para salvar la República, con la salida del gobierno de los ministros más derechistas, relevo del mando de los generales sospechosos de conspiradores, organización de un ejército nacional, aprobación inmediata de la Constitución. Castelar y el Consejo de Ministros lo rechazan. El 2 de enero, en la sesión del Congreso, la izquierda se reagrupa y derrota al gobierno de Castelar que se ha sometido a una votación de confianza. Se va a designar un gobierno de centro-izquierda presidido por Palanca. La sesión se prolonga durante toda la noche. En la mañana del día 3, enterado de la derrota de Castelar, el General Pavía, Capitán General de Madrid, entra con sus tropas en el Congreso, disolviendo la Primera República. Los diferentes gobiernos republicanos, a lo largo de 1873, con una visión más teórica que práctica de la situación de la realidad social, mantuvieron en sus puestos a aquellos que iban socavando el propio régimen, incapaces siquiera de proponer una revolución profunda, al menos una revolución burguesa, una reforma de las instituciones, de la propiedad de la tierra. En consecuencia, el 3 de enero de 1874, el General Serrano, una vez más, ocupaba la Jefatura del Estado.

Nota: Tanto himno (de Riego), como colores de bandera corresponden a la Segunda República (a la que ya llegaremos), y no a esta Primera.

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