LITERATURA

VITORIANO CRÉMER


Al fin lo he conseguido: ya me tengo
como Tú me querías: casi nada
o casi todo; apenas barro
bien amasado en lágrimas.
Oración de la humildad.

Victoriano Crémer

Hay una imagen de los setenta ligada a una época de mi vida, lejana, de descubrimiento de un mundo al que era ajeno: la de un hombre mayor, sentado en la Plaza de San Marcelo, al sol, triste y escaso de la primavera leonesa, hablando con otros de su edad, o caminando por la Calle Ancha, todavía del Generalísimo. También debía prolongar sus paseos a la cercana Calle de la Rúa, hasta el Bar Alejandro, ya desaparecido, regentado por el tío Alejandro, tío de mis padres, coetáneo suyo y con quien seguramente haría tertulia y a quien dedicó un artículo póstumo, recorte que algún familiar conserva.

Y una voz, en la radio, que nos contaba en tono irónico, humorístico, sarcástico, los aconteceres ciudadanos, lo que podía satirizar de la política existente en aquellos tiempos.
Un tiempo después, unos versos que me acompañan desde entonces, y que me descubrieron su valía poética.
Treinta años más tarde tuve el placer de ver repetida la imagen de este hombre, cercano ya a los cien años, bajando por una remozada y semipeatonal Calle Ancha, a la altura del Hostal París, cerca del Palacio de los Guzmanes. Era, aun es, Victoriano Crémer, poeta. Nada menos.

Plaza San Marcelo. Leon

Nacido en Burgos en 1907, la profesión de su padre, trabajador de la Compañía de Ferrocarriles del Norte de España, le lleva a residir en León desde muy niño, desde los diez años.
Estudia con los Hermanos Maristas, no sé si en el colegio que yo aún conocí, el del centro de la ciudad. Había otro.
Trabajó como vendedor de periódicos, a los seis años, en la calle, bajo el Arco de Santa María, en su Burgos natal; más tarde, mancebo de botica , tipógrafo y periodista, al tiempo que se involucraba en las actividades de los anarcosindicalistas de León.

Digo: "Morir es bueno compañero"
y me entrego a vivir como es posible.
...
Lo triste es ir viviendo como el que hace
un cesto y ciento y tiene miedo
de acabar el manojo de los mimbres
que le son destinados...
Ultima soledad. A Miguel Hernández, compañero
del alma, compañero.
Incluido en el libro "Homenaje a Miguel Hernández", de María de Gracia Ifach y Manuel García García, publicado por Plaza & Janes (Rotativa), en 1978.



Tras la guerra, la cárcel. Luis Almarcha, obispo de León, natural de Orihuela, como Miguel Hernández, fue su valedor ante las autoridades. Al salir fundó junto con otras gentes de la posguerra cultural leonesa, Antonio González de Lama, Luis López Santos, José Castro Ovejero, Anglada, Antonio Pereira, Eugenio de Nora, Manuel Rabanal... la revista Espadaña. La revista sirve de medio de expresión para muchos autores de poesía desarraigada, en medio de las trabas, enfrentamientos y trampeando con el Régimen.

 

Y de pronto, el silencio.
Tu silencio
suspendido, en acecho;
tu silencio cruel de mediodía y soledad...
BELA BARTOK. De Tiempo y Soledad.

Definió Antonio Hernández en "La poética del 50 una promoción desheredada", editado por ENDYMION, al grupo Espadaña como "unos maquis ilustrados y aguerridos en su bastión de la Biblioteca Azcárate..." El primer número sale a la calle en mayo de 1944. Fueron Crémer, Lama y Eugenio de Nora quienes mantuvieron viva la revista y la llama de la polémica, su oposición al oficialismo.

[..]Porque si Dios existe -tú lo sabes-
está sobre el acento de las constelaciones.
Y tú lo necesitas, para hacerle
música pura,
sin medida y sin tiempo.
BELA BARTOK. De Tiempo y Soledad.

Su obra abarca desde el existencialismo hasta las preocupaciones sociales.

En 2007 celebró su centésimo cumpleaños y recibió la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

[...]Aquel peregrinaje social y revolucionario que me llevaba por los pueblos convencido de que la revolución estaba al alcance de la mano. Soy menos revolucionario de lo que quisiera, pero tengo los mismos sentimientos. No hay nada que haya cambiado en mi.
Escribe habitualmente una columna de opinión en el Diario de León llamada Crémer contra Crémer. Antes, publicaba sus artículos en la última página de Proa y tenía una sección fija en Radio León de la Cadena Ser, donde comentaba la actualidad política y social. Recuerdo, especialmente, las cartas que remitía a su tía Federica al pueblo, contándole los eventos cotidianos de la capital.

....
(El hombre, entre las manos
a veces tiene un corazón y quiere
morir con él intacto. Pero muere
lleno de soledad)
....
Ecos lejanos
traen mi voz antigua de metales;
mi fría voz de hielos transparentes.
....
Trigo soy con sustancia. Pan en duelo
para el desconocido.
Madrigal de paz. De Furia y paloma


En León ha residido prácticamente toda su vida y es una figura muy querida y respetada.

"Ya sé que tengo que morirme, pero me da una rabia tremenda" Entrevista en el Diario de León

ALGUNAS OBRAS
NARRATIVA.
Historias de Chuma-Chuco (1971). Novela.
Libro de San Marcos (1981). Biografía y novela.
Los trenes no dejan huella. Historia secreta de una ciudad (1986). Novela.
Los extraños terroristas de la Sábana Santa (marionetas, títeres y otros volatines) (1994).

POESÍA:
Nuevos cantos de vida y esperanza (1951). (Premio Boscán de Poesía)
Nuevos cantos de vida y esperanza II (1952).
Libro de Santiago (1954).
Furia y paloma (1956).
Con la paz al hombro (1959).
Tiempo de soledad (1962).
Diálogo para un hombre solo (1963).
El amor y la sangre (1966).
Poesía total (1944-1966) (1967).
Nuevas canciones para Elisa (1972).
Lejos de esta lluvia tan amarga (1974).
Los cercos (1976).
Poesía (1944-1984) (1984).
El mundo de José Jesús (1987).
El cálido bullicio de la ceniza (1990).
Ciudad de los poetas (1990).
(Varios poetas) La escondida senda (1993).
El fulgor de la memoria (1996).

PREMIOS
Premio Nacional de Poesía Leopoldo Panero(1963); Beca March de Literatura. (1966) Premio Ciudad de Palma de Teatro. Premio Nueva España, de México (novela). Premio Ciudad de Barcelona de Poesía castellana. Premio de la Junta de Castilla y León de las Letras. Doctor Honoris Causa de la Universidad de León (1991). Medalla de oro de Arte (Santander). Cronista Oficial de la Ciudad de León. Leonés del año (1992). Premio León Felipe de Poesía (junto a Eugenio de Nora)(1998)
Ausente de casi todas las antologías, sí aparece en la de José Luis Cano "Lírica española de hoy", editada por Cátedra.

Bibliografía Victoriano Crémer : el hombre y el escritor / José Enrique Martínez (también poeta)-- León : Ayuntamiento, 1991

 

 
 

 

 

 






© Enrique Barazón, 2008

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