EL LORO ESTEPARIO

REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año I. Número 0. 3 de febrero de 2003

SUMARIO
CINE
HABLE CON ELLA
HOLLYWOOD ENDING
LITERATURA
VIRGINIA WOOLF
GABRIEL CELAYA
CARLOS RUIZ ZAFON
PINTURA
WILLIAM TURNER
GALICIA, PUS MAI MES
MUSICA
JEAN SIBELIUS
ASTROLOGIA
INTRODUCCION HISTORICA
LOS SIGNOS
VALLE INCLAN
ESOTERISMO
TAROT
NUMEROLOGIA
QUIRON
DE PASO
VIAJES: SAN JUAN DE LA PEÑA
FOTOGRAFIAS
NOMBRES

VIRGINIA WOOLF

Y EL GRUPO DE BLOOMSBURY

VIRGINIA WOOLF

Virginia Woolf nació el 25 de enero de 1882. Ella y su hermana Vanessa, así como sus respectivos maridos, Leonard Woolf y Clive Bell, el amante de Vanessa, Duncan Grant, los hermanos de ambas Thoby y Adrian Stephen y otros ¿amigos? como Lytton Strachey, Roger Fry, Maynard Keynes, Dora Carrington, Violet Dickinson, Gerald Brennan, T. S. Eliot y algunos otros más constituyeron el meollo intelectual, filosófico y artístico conocido como el Grupo de Bloomsbury.

De todos ellos, salvo el gran T. S. Eliot, quien mayor fama ha conocido, sin duda ha sido Adeline Virginia Stephen, hija de Leslie Stephen y de Julia Duckworth, ambos viudos en primeras nupcias y padres a su vez de Laura Stephen (enferma mental) y de George, Stella y Gerald Duckworth, que al contraer matrimonio y engendrar posteriormente a Vanessa Stephen (30.05.1879), luego pintora de renombre, conocida como Vanessa Bell; Julian Thoby Stephen (08.09.1880), Adeline Virginia Stephen y Adrian Leslie Stephen (27.10.1883), pasaron a formar una familia compuesta por diez miembros.

Varios han sido los motivos que han hecho de Virginia Woolf un personaje recordado por intelectuales y gentes ajenas a la afición litararia. Por una parte, la forma tan liberal de conducirse -y no sólo de pensar- de gran parte de los miembros del grupo de Bloomsbury, empezando por Virginia, cuya figura reivindican diferentes grupos feministas. Es curioso ver el grado de desinhibición sexual de que hacían gala. Por ejemplo, Lytton Stachey, máxima figura intelectual, que era declarado homosexual, se sintió tan fuertemente atraido por Virginia que la solicitó en matrimonio. Posteriormente, ambos decidieron que no era una buena idea. Su hermana, Vanessa Bell, abandonó a su esposo, Clive Bell, con quien siguió manteniendo una buena relación, para vivir con Duncan Grant, magnífico pintor, pero a su vez bisexual, con mayor preferencia por los hombres que por las mujeres (antes de relacionarse con Vanessa era el amante del hermano menor de Virginia y Vanessa, Adrian; después mantuvo una relación con David Garnett, a la vez que con Vanessa, viviendo los tres juntos).

Por su parte, Virginia, quien en la infancia sufrió un episodio de abuso sexual por parte de su hermanastro mayor George (la manoseó los muslos con claras intenciones, mientras ella permanecía inmóvil, incapaz de reaccionar), abominaba de que su cuerpo atrajera el deseo del hombre, porque éste lo expresaba con brutalidad; muchas veces caía en la anorexia mientras duraban sus crisis nerviosas; no soportaba ir a comprar vestidos, ni contemplarse en los espejos. En su obra "Fin de Viaje", Virginia señala la reacción de la protagonista ante el deseo masculino:" se quedó tumbada, quieta, fría como una muerta".

Cuando se casó con Leonard escribió la novela "Noche y Día", narrando la atracción intelectual que Leonard sentía hacia ella y su fascinación por el poder que él tenía sobre la gente (tuvo el cargo de Administrador Colonial y Gobernador Provincial de Ceilán durante siete años). Accedió a casarse con él a pesar de que "era judío y no tenía un céntimo", según le escribió a su amiga Violet Dickinson. En su luna de miel empezó a escribir "Las Vírgenes Prudentes". La pérdida de la virginidad no la traumatizó, aunque tampoco experimentó gran placer en ello. No tuvo hijos porque su esposo temía que las crisis mentales que ella padecía lo dificultaran. Parece que Leonard prefería los animales domésticos. En 1913, tras una crisis, Virginia sufrío un intento de suicidio, lo que acabó de decidir a Leonard sobre la cuestión de los hijos.

Hasta el final de los años veinte sufrieron problemas económicos, pero con las novelas "Mrs. Dalloway", "Al Faro" y sobre todo "Orlando", consiguió Virginia fama y solvencia monetaria.

 

VITA SACKEVILLE WEST

Tuvo Virgina un episodio de amor lésbico con Vita Sackville West a finales de 1922: era una exótica poetisa y escritora, conocida lesbiana. Virginia siempre anheló una figura maternal que la apoyase. La tuvo en Julia, su madre, pero al morir ésta fueron su hermanastra Stella, que también falleció joven, a los veintiocho años, recién casada, y luego su hermana Vanessa quienes asumieron ese papel. Su fascinación por Vita la llevó a inspirarse en ella para el personaje protagonista de "Orlando".

Entre las hermanas Virginia y Vanessa existía una relación de dependencia emocional y de envidia profesional y maternal. Virginia consideraba un orgullo ser escritora, aunque también valoraba la pintura; pero creía que era justo que ella fuera la famosa, puesto que su hermana tenía hijos y otras ocupaciones, además del Arte y ella se había consagrado por completo a escribir.

Cuando en 1935 el pintor Segonzac declaró que Vanessa Bell era la mejor pintora de Inglaterra, sufrió Virginia un ataque de celos.

Virginia y Clive Bell habían montado la Editorial Hogarth Press en 1917. Esta editorial sacó a la luz todas las obras de la Woolf, además de algunas de T. S. Eliot y las obras completas de Sigmund Freud. Vanessa realizó todos los diseños de las portadas de los libros de su hermana. En 1932 dieron a conocer a jóvenes poetas: Stephen Spender, William Empson, W. H. Auden y C. Day Lewis.

Vanessa Bell por su parte había fundado la Omega Workshops, donde hacían exposiciones propias y de otros pintores. Había reaccionado ante los post-impresionistas franceses y unido a la vanguardia, simplificando al máximo su obra figurativa y realizando algunos intentos de abstracción, con gran sensibilidad por la luz y el color. Vanessa dio cohesión al Grupo de Bloomsbury.

Los pareceres feministas los expresaba Virginia en sus obras, no tomando parte activa en militancia política. Se consideraba un guerrero errante y su arma era la pluma. Admiraba la labor de mujeres como Janet Case y Margaret Llewelyn Davies, aunque deploraba su nulo sentido del humor y su falta de tolerancia.

Aclaraba su idea política diciendo. "por suerte, al carecer de educación y de voto, no me siento responsable del estado de la sociedad".

 

En la familia Stephen había una tendencia familiar a los desequilibrios mentales, pues también Adrian y Vanessa sufrieron depresiones (no hay que olvidar que tenían una hermanastra, Laura, encerrada hasta su muerte en una institución para enfermos mentales). A Virginia la llamaban "la loca" bromeando en familia. Vanessa era "la santa", por su dedicación a los demás.

Virginia Woolf declaró públicamente sus ideas feministas en las obras "Una Habitación propia", de 1929 y en "Tres Guineas", de 1938.

Sintió además gran interés por el psicoanálisis, traduciendo todas las obras de Freud, al que conoció en enero de 1939. Así mismo quedó fascinada con Yeats y Walter de la Mare, con quienes habló del alma, la poesía y la importancia de los sueños.

Su última novela fue "Entre Actos", de 1940. En 1941 empeoró con grandes depresiones, pensando en el pasado y la familia, por quienes se obsesionaba. Su biógrafa Jane Donn, si bien no lo dice explícitamente, deja entrever que puso fin a su vida ante el miedo fundado de que Inglaterra fuese invadida por Alemania, siendo su esposo judio y ella -además- enferma mental y que por ello pudiesen recluirles en un campo de concentración. Según el libro "Virginia Woolf. Dardos de Papel, "al no desear ser una carga para Leonard", se arrojó al río Ouse, donde murió ahogada el 28 de marzo de 1941.

Cuando se lee a Virginia Woolf se experimenta el magnífico placer de contemplar páginas bien escritas, con un lenguaje ágil y pulido, pero que además brilla por su extraordinaria ingeniosidad.

© Mayte Gual, 2003

NOTA: En próximas ediciones de la revista hablaremos de otros miembros del Grupo de Bloomsbury.