NOVELA


"La Mujer Justa"

por Sándor Márai

Degas... O el amor en los tiempos no del cólera sino de la burguesía, de unos tiempos pasados, en los que cualquier emoción era contenida, se hablaba en voz baja, se susurraban las palabras adecuadas, se tomaba chocolate con nata en lujosas heladerías en donde las señoras se reunían a media tarde y los maridos compraban naranja glaseada para sus delicadas esposas.

La Mujer Justa describe con esmero exquisito, la magnificencia de una clase social ya extinguida.
Si bien hoy existen ricos y muy ricos en número superior a los que pudiera haber hace cien años, no se trata del mismo tipo de personas. Las maneras, usos, comportamientos, de la clase social que tan a la perfección conoce Márai, han cambiado por completo.
En la actualidad cualquier patán puede poseer un gran capital. Ser un completo ignorante de cualquier tradición y no por ello sentirá la menor vergüenza. Posiblemente ocurra al contrario.
La cultura no es ya sinónimo de poder económico, muchas veces una y otra son opuestas.

Renoir Esta novela como digo, explica detalladamente cómo se desenvolvía esa clase social, cuales eran sus gustos y costumbres ( tampoco piensen que les alaba intelectualmente, pues los libros sin leer se distribuian ordenadamente en sus librerias y el único que se les acercaba era el criado que les quitaba cuidadosamente el polvo, algo así expresa en alguna parte de la novela), pero además nos cuenta la historia de amor y desamor entre dos mujeres y un hombre, narrándola en primera persona y en tres partes, dando oportunidad a cada uno de los afectados para que cuente su versión.

Con la misma exquisitez desgrana las emociones de los tres protagonistas. Con paciencia, sensibilidad y contención, pero también con cierta amargura, sobriedad y rigor, especialmente con lucidez extrema. Son las confesiones de personajes desencantados, que alguna vez buscaron o creyeron encontrar a esa persona idónea, perfecta, exacta, el hombre o la mujer justa que entraba en sus vidas como un zapato con calzador, rellenando el hueco, el vacío, que haría soportable la soledad.

Sándor Márai, nació el 11 de abril de 1900 en Hungría y se suicidó en 1989 en San Diego, pero antes tuvo tiempo de escribir varios libros dotados de gran poesía, como "Música en Florencia", "A la luz de los candelabros", "El último encuentro", "La herencia de Eszter", "Divorcio en Buda" y "La amante de Bolzano".

Cuando lean "La mujer justa" no tengan prisa, saboreen ese mundo en extinción y las intimistas descripciones sobre el alma humana que su autor nos regala.
Es un lujo a su alcance.

© Mayte Gual, 2006