C I N E:"A G U A", de Deepa Metha

El argumento está basado en una experiencia real de su directora Deepa Metah, quien estando un día junto a las origas del Ganges observó a una viuda llorar desconsoladamente, mientras escarbaba con desesperación, agachada en su orilla. Fue una imagen que la acompañó durante años y resolvió hablar de la situación de estas mujeres. Para el hinduismo cuando un hombre muere se lleva consigo la mitad del alma de su esposa, quedando ésta desamparada. La situación es real, a las viudas que siguen fielmente la tradición no les queda otra solución que vivir en los ashram recluidas, obteniendo su manutención de la caridad o de la prostitución.

La película transcurre en los años en que Gandhi revolucionó esta forma de pensamiento y vivencia de su religión, y por supuesto de un modo de hacer política, es decir hacia 1938. Su espíritu humanitario proporcionó un alivio a las castas más humildes, los “intocables” cuyo contacto llenaba de impureza a las castas superiores. Aún permanecía el Reino Unido como dominando a este país. En el film, una niña de 8 años es casada y al fallecer el mismo día su marido, convertida en viuda. Se le rapa el pelo al cero y debe vestir unas ropas blancas (el color del luto para los hindues). Es enviada a una casa de viudas, o ashram, en donde malviven dominadas por una de ellas, que apenas puede moverse pero cuya mente maquinadora decide cual de las jóvenes debe prostituirse, gracias a las idas y venidas del eunuco que las ayuda a cruzar el río y a realizar esporádicos contactos con algún representante de la casta de los bhramanes, que paga sus servicios sexuales. Hasta que la prostituta oficial, despreciada por las otras, a pesar de que es quien les proporciona el arroz que las mantiene vivas, conoce a un joven, estudiante ilustrado y de elevada posición que desea hacerla su esposa.

La pequeña es Sarala una niña de Sri Lanka, que no habla el hindi ni el inglés, pero muy inteligente, una actriz nata, que da un toque de alegría, espontaneidad y frescura a la cinta. A pesar de que la situación que refleja es durísima, no se advierte en la directora el deseo de impregnarse de melodrama, tiene la habilidad de proporcionar momentos divertidos para que el espectador pueda soportar tal intensidad y sólo percibí el verdadero toque dramático en las escenas finales, merecidas y bien elaboradas, por otra parte.

La película tuvo que grabarse en Sri Lanka y algunos actores no pudieron realizarla pues sufrió un parón de cuatro años, debido a que los fundamentalistas hindues impidieron con ataques, insultos, amenazas, etc. que se grabara en Varanasi, India, el lugar elegido por su directora.

Deepa Mehta había hecho antes las otras dos partes de la trilogía, “Fuego” y “Tierra” que, ignoro si se han proyectado en alguna ciudad española. En cualquier caso, ésta “Agua” merece la pena verla.

© Mayte Gual, 2006
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