REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año III. Número 27. Mayo de 2005
Un cuento con final feliz. Un terrible drama narrado en clave de comedia, que si no te hace estallar en carcajadas, sí te devuelve la sonrisa a pesar del angustioso argumento, de la crueldad que muestra bajo el disfraz de la ternura.
Dos familias que habitan en la misma calle. La del médico judío, de alta posición social en otro tiempo y la del comerciante, preocupada por conseguir beneficios de cualquier modo. El personaje principal,ese Mr.Batignole, graciosamente interpretado por el también Director, Coguionista y Coproductor de la cinta, Gérard Junot, nos provoca la hilaridad por su estultez inicial.
Típico personaje de la baja burguesía, el "tendero" de barrio de toda la vida, que soporta, por serle cómodo a un yerno colaboracionista del régimen nazi en la Francia ocupada, a una esposa vanidosa, ambiciosa y tan malvada como la madrastra de Blancanieves y a una hija oportunista, novia por interés del envidioso aspirante a escritor y chivato oficial de los invasores.Ver la paulatina transformación del cobarde tendero en el simpático salvador del hijo menor de la familia del médico judío, al que su reptante cuasi yerno ha denunciado, constituye uno de los placeres y motivo principal de la película.
El otro es contemplar la gracia innata y la frescura del actor que interpreta al pequeño judío Jules Sitruk. Un hallazgo para el cine, un niño que aún manifestando el espanto y la soledad que le causa la pérdida familiar, sigue mostrando la alegría, espontaneidad e inocencia infantiles, con gracia e inteligencia. Varios golpes de humor los proporciona su personaje.No destacan excesivamente los trabajos de unos actores sobre otros pues todos están dignamente interpretados, ajustados, desarrollando un guión bien orquestado, que aunque como digo al principio, es más una fábula o cuento de hadas (hay algún asesinato pero no se muestra el horror de las víctimas y no sólo no hay ensañamiento, además la cinta termina bien, ejecutando una especie de triple salto mortal casi imposible, que deja buen sabor de boca y al espectador contento en su asiento).
Aún así constituye una irónica denuncia de lo que el mal, cuando es sancionado por la autoridad correspondiente, llega a hacer en las parcas conciencias de muchas personas, esas que son capaces de denunciar al vecino sólo por disfrutar de un piso algo más grande.....
¿Les parece imposible? En ese aspecto la cinta es de un realismo feroz.Esta película es del año 2002, debemos agradecer al éxito que ha obtenido otra película interpretada también por Gérard Junot Los Chicos del Coro, realizada posteriormente, que ahora se exhiba en algunos cines españoles.
© Mayte Gual, 2005
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