Se nota que existe complicidad entre el director -Antonio Banderas- y el guionista, en este caso además se trata precisamente del escritor de la novela original, del mismo título, que mereció el Premio Nadal del 2004, Antonio Soler. Ambos, Banderas y Soler son malagueños y se conocen de antigüo y eso ha permitido que el filme se deslice con suavidad, sin grandes problemas narrativos. Los actores algunos bastante conocidos, la que más sin dudarlo Victoria Abril, que luce en un pequeño pero imprescindible papel de profesora, -la Srta.del Casco Cartaginés-,iniciadora al sexo libre además de compañera en las lides poéticas del protagonista, un Fran Perea -la voz de la radio-, una mínima aparición de Juan Diego en un papel muy a su medida y los otros actores que, sin ser noveles tampoco con muchos trabajos aún a sus espaldas. Todos ellos perfectamente compenetrados.
Algunos personajes muy ricamente descritos, y estupendamente interpretados, como el de Babirusa, que ignora ser hijo de una prostituta y se enamora de otra, apasionado de Bruce Lee y las artes marciales y al que se le adivina un ramalazo de locura desde el principio, al que da vida Raul Arévalo. Es de destacar que todos cumplen y actúan con gran naturalidad. Y que interesa más el conjunto que un personaje en especial, aunque el poeta a quien da vida Alberto Amarilla sea el protagonista.
No todo es perfecto en la segunda película dirigida por Antonio Banderas. El desarrollo es desigual y si bien hay momentos en los que se intuye un futuro importante como director, en otros hay un exceso de efectismo -la escena de la lluvia con todos los chavales bailando y mojándose es de excesiva duración y parece que se "recrea" al mostrarla, la misma impresión me produce el papel del protagonista, más largo de lo debido, o el "poético" final de ir a buscar una silla y colocarla en medio de la calle para desangrarse en ella. Esta película lo que mejor tiene es cuando refleja la vida del conjunto de la pandilla, y del carácter malagueño, o da ligeros vistazos en las historias personales de cada uno.
La fotografía está bien, adecuada a lo que se pretende, es de Xavi Giménez y la banda sonora, que nos pone en contacto de modo rotundo con la época que muestra es de Antonio Meliveo quien acierta de pleno.
Una película recomendable, especialmente por la exactitud con la que muestra la personal forma de ser de la juventud malagueña de los setenta. Nos ha despertado curiosidad por lo próximo que se le ocurra dirigir a Antonio Banderas.
© Mayte Gual, 2006
Volver al Sumario