C I N E:"EL CODIGO DA VINCI", de Ron Howard

¿Qué no se habrá escrito ya sobre el libro y sobre la película a que ha dado origen? Sobre el primero no opinaré pero sobre la segunda, sí puedo afirmar que no está a la altura de las espectativas que ha suscitado.

El film es el típico producto americano, donde todo sirve para mantener entretenido al consumidor en su asiento. Por supuesto la trama no tiene nada que ver con algo relacionado con la historia. Si bien es verdad que ha utilizado elementos que siempre se han cuestionado en círculos esotéricos. La posibilidad de que María Magdalena fuera la esposa o amante de Cristo, no es algo nuevo, se ha dicho en diversos lugares, pero eso ya está en el libro. Otros elementos resultan igualmente fantásticos, como que el lugar que tradicionalmente ocupa San Juan en la Sagrada Cena esté realmente ocupado por María Magdalena y ¿entonces donde está Juan?, se pregunta uno. Tampoco es muy creible que un erudito investigador posea un castillo y hasta un avión privado.....¿desde cuando el estudio, el conocimiento, la sabiduría da dinero?, pero pasemos a ver qué tal lo hacen director y actores.

El director Ron Howard nos brinda un producto hollywoodense y poco más puede decirse, es efectista, sabe usar algunos trucos para mantener el entretenimiento del espectáculo como carreras (se corre mucho en el cine americano), la música justa, el sonido diría más bien, para general algo de suspense, la fotografía con escenarios como El Louvre, París e Inglaterra, se presta a ello, es correcta y adecuada.

Tom Hanks y Audrey Tatou Los actores decepcionantes tanto Tom Hanks que nos ha gustado más en otras ocasiones. Recuerdo por ejemplo La milla verde, Camino a la perdición, etc. que sin ser el intérprete genial, siempre ha sido adecuado para el papel que se le daba, sin embargo aquí está como pez fuera del agua, no encuentra su lugar y francamente no conozco ningún experto simbolista que tenga un aspecto semejante más al de un ejecutivo, que al de un apasionado investigador de mundos esotéricos. No queda mejor parada Audrie Tatou, que nos había encantado con Amelie, ¿será verdad que los actores son buenos o malos según el director que les toca en suerte?, su papel es francamente soso y entre Tom Hanks y ella no salta “la chispa” en ningún momento.

Jean Reno parece que se ha encasillado en dar vida a malos que al final se vuelven buenos, ya sean asesino o policias o a veces ambas cosas, es una lástima que no cambie de registros, creo que sólo le recuerdo en una comedia divertida con Juliette Binoche que transcurria en un aeropuerto. Quizá si vuelve a la comedia podría recuperar un prestigio que puede tener como actor.

Museo Louvre. Paris Punto y aparte merecen Ian McKellen (fue Gandalf en el señor de los anillos) en el papel de un erudito obsesionado por el Priorato de Sión, Da Vinci y la estirpe nacida de María Magdalena y Jesús, es el único que aporta cierta jocosidad a su personaje y nos ofrece momentos de hilaridad, se agradece, es un buen actor y apto para cualquier tipo de papel.

El otro destacable es Paul Bettany, caracterizado como el sacerdote albino y asesino que ofrece escenas más sangrientas de autoflagelación y matando a quien el obispo (Alfred Molina, otro que se ha encasillado como malvado) le indica. Está convincente en su papel y tiene un rostro que llama la atención.

En fin, resumiendo, una película de entretenimiento que no es maravillosa, pero tampoco peor que muchas de las ya vistas.

© Mayte Gual, 2006
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