REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año III. Número 25. Marzo de 2005
Esta película se ha basado en dos libros, por un lado el histórico "El Hundimiento" de Joachim Fest y por otra las memorias de Traudl Junge que según dice fue secretaria de Adolf Hitler en los últimos días de la vida de éste, cuando estaban encerrados en el búnquer.
Vaya por delante que se trata de una película interesante, bien contada e impactante. Todos los elementos auxiliares como fotografía, música, decorados y etc.etc. están ajustados a lo que se necesita. Ahora vendrán los peros, que son unos pocos. El primero se deriva de los diferentes textos en los que se basa el argumento. Toda la parte de la película que muestra combates callejeros y escenas digamos "secundarias", "de fondo", están magníficamente desarrolladas, y los actores resultan de lo más convincentes. Sin embargo los momentos más intimistas resultan algo irreales.
A pesar de que se trata de un filme completamente alemán, no pude dejar de pensar que estaba ante una película americana, especialmente al ver la escena final, que no les contaré para no desvelar el misterio, ya que aunque conozcan los fallos la película merece ser vista. Toda la parte relacionada con la secretaria parece un cuento de hadas....es lo menos creíble.
Para el papel de Adolf Hitler se ha contado con un actor magnífico: Bruno Ganz, poseedor de una extensa biografía como actor. Empezó en 1960 actuando en cine y T.V. y ha participado en películas como El Amigo Americano de 1977 (de Wim Wenders ),Nosferatu de 1979(de Werner Herzog), La Dama de las Camelias de 1980. En el año 1983 hizo de protagonista para "En la villa blanca" de Alain Tanner. En 1986 a las órdenes de Jaime Chávarri en Río de Oro. De 1987 es El Cielo sobre Berlín (en la que da vida a un "angel fieramente humano") de Wim Wenders, en 1996 después de mucha Televisión hace Saint-Ex de Anand Tucker sobre la vida del creador de "El Principito" , en 1998 rodó para Theo Anelopoulos"La Eternidad y un día" , en el 2000 "Pane e Tulipani" de Silvio Soldini , en el 2003 participa en Lutero de Eric Til, el pasado 2004 actúa en "The Manchurian Candidate" de Jonathan Demmey ésta que nos ocupa. Bruno Ganz lo mismo hace telefilms que largometrajes y tanto trabaja de secundario como de actor protagonista. En esta filmografía que he citado faltan muchas de sus películas, he escogido las que a mi juicio son más relevantes.
A pesar de su grandeza como actor tuvieron que pasar sus buenos 15 minutos de película para sentirle "en la piel de Adolf Hitler". No es extraño, pues siempre hemos visto al Dictador en películas en las que intervenía como máxima estrella y espectador de desfiles o arengando a las masas en algún mitin. A pesar del tono desagradable que imprimía a su voz en los discursos (era una voz estridente) poseía un magnetismo inigualable por el que arrastraba a la gente. Por mucho que se esfuerce Bruno Ganz no puede resultar ni tan estridente ( no se le ve dando discursos a las masas, sólo a los comensales en el búnquer y no es lo mismo) ni tan magnético. A pesar de que sabemos que "ése no es Hitler" Ganz es insuperable. Quien también impacta, tanto por las características de su personaje como por la interpretación, es la actriz que hace de Eva Braun Julian Köhler dando ánimos a todos los demás residentes en el búnquer, sonriendo todo el rato, como no viendo o no queriendo ver el precipicio al que se dirigían (más o menos eso les ocurrió a un porcentaje elevado del pueblo alemán) y lo mismo puede decirse del papel de Magda Goebbels: Corina Harfouch, está espléndida en su criminal rigidez y es casi traumática la escena en que envenena a sus seis hijos, a pesar de las protestas de la hija mayor que algo debía recelar.
Esta película no puede dejar impasible. Ayuda, aunque sólo en parte, a comprender el embrujo que ese Tauro, visionario, ejercía sobre los demás, adueñándose de su voluntad. Al acabarse la proyección se produce el alivio de que esa situación si bien se dio en el pasado, ya no existe. ¿O sí?
© Mayte Gual, 2005
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