C I N E: "El último viaje del Juez Feng" de LIU JIE


El último viaje del Juez Feng
Esta película es la opera prima de su director Liu Jie, quien hasta no hace mucho se dedicaba a la labor de director de fotografía. En este film la fotografía es espléndida y los paisajes que retrata también lo son.

En apariencia se trata de un argumento sencillo: Una nueva ley china obliga a los ayudantes judiciales a poseer una titulación que no tiene la secretaria del Juez Feng y sin más consideraciones a alguien que ha estado realizando ese trabajo sin problemas, es obligada a jubilarse.

Tía Yang que es el nombre del personaje que interpreta una actriz no profesional (es funcionaria de la Agencia Tributaria en realidad), pertenece a una etnia minoritaria en china. Ese es el motivo principal que llevó a su director a rodar esta película: entender mejor el estilo de vida de esas gentes diseminadas por la inmensidad del territorio chino, con unas costumbres ancestrales que chocan de lleno con las leyes del sistema judicial chino.

La cinta posee un primitivo pero fino sentido del humor que se muestra precisamente en esas escenas donde la rigidez legal del Estado no consigue solucionar los problemas de los aldeanos, dando lugar a momentos hilarantes.

Destaca el actor que interpreta el personaje del Juez Feng, éste sí actor profesional: LI BAOTIAN que entre otros ha trabajado con Zhang Yimou en "Keep Cool".

 

 

 

...entender mejor el estilo de vida de esas gentes diseminadas por la inmensidad del territorio chino...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un soplo de aire fresco, por su retrato de vidas reales...

 

 

 

 

 

 

El último viaje del Juez Feng
El último viaje del Juez Feng

No quiero desvelarles los pormenores de la película, es necesario verla, pero no me resisto a recordar la impresión que produce ver al "equipo judicial", compuesto por el Juez Feng, su aún Secretaria Tia Yang y el futuro Secretario Ah-Luo (personaje de un joven y rígido recién titulado en leyes), los tres recorriendo estrechos caminos de montaña, junto con un viejo caballo que transporta los instrumentos distintivos del Tribunal encargado de solventar las disputas entre vecinos de modo legal.

Esta película representa un soplo de aire fresco, por su retrato de vidas reales, la autenticidad que refleja y que la hace destacar entre la multitud de infames películas de monstruoso presupuesto que nos inundan.

Pueden verla en las salas Renoir.

©Mayte Gual, 2008