EL LORO ESTEPARIO

REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año II. Número 20. Octubre de 2004

"RAMPER"


Se inaugura esta sección por la que van a desfilar personajes que aunque sin relevancia en la Historia, sí que han formado parte de la pequeña historia cotidiana.

RamperEl primero es RAMPER:

Ramón Alvarez Escudero, nacido en Madrid en 1892 y fallecido en 1952. Equilibrista y clown junto a su hermano Perico (Los Ramper) formó pareja de atletas que actuaba en los circos.

A la muerte de este en 1920 en un accidente en San Sebastián, se dedicó al humor, al chiste mordaz, humorístico y agresivo contra la situación política del momento, conservando el nombre, ahora como propio. Se le atribuyeron todos los chistes contrarios a Negrín y su Gobierno.
Después de la guerra se le continuaban atribuyendo chistes políticos...
Según él, jamás hizo un chiste político (Una parodia sobre la Dictadura de Primo de Rivera, le supuso una semana en la cárcel: salía a escena con el diario "La Nación", fundado por el dictador, y ante los gritos del público, decía: "Grite la izquierda o la derecha, la nación está conmigo")Ramper

De los escenarios volvió a los circos, llegando a contar con uno propio, que perdió en un vendaval.
Lo que más fama le dio fue su caricatura de la telepatía. Una famosa médium francesa, Jeanne Duclós, actuaba en el mismo espectáculo. Ella, en la primera parte, con los ojos vendados adivinaba los objetos que su ayudante iba recogiendo del público mediante transmisión de pensamiento.

Esto mismo hacía Ramper en la segunda parte, pero sin transmisión de pensamiento: mediante juegos de palabras y alusiones indirectas, iba indicando a su ayudante, con ingenio y humor, qué objetos le entregaba el público. Por ejemplo: en una ocasión, unos estudiantes le llevaron un gato disecado en una jaula. Ramper le dijo a su ayudante:"Aquí hay gato encerrado". Y aquel <<adivinó>>:"Le han dado un gato metido en una jaula". Cuando Jeanne Duclos, se fue de España, Ramper, con su original maquillaje blanco, rojo y negro, tuvo que seguir haciendo el número en su espectáculo: tenía gran capacidadd para la improvisación.

También mantuvo números de equilibrio, recordando sus comienzos: en uno de ellos conducía una diminuta bicicleta. Otro consistía en subirse poco a poco ("voy p'arriba", decía) a una silla, puesta encima de una mesa contando chistes mientras lo hacía.

Ir al sumario