EL LORO ESTEPARIO

REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año II. Número 20. Octubre de 2004

"LOS JUEGOS OLIMPICOS:
LOS HEROES (2ª parte)"

 


Pese a la prohibición existente en las Olimpiadas de Grecia y las reticencias de su restaurador Coubertin, la participación de la mujer en los Juegos fue introduciéndose poco a poco. Es en Amberes, en 1928 cuando el número de pruebas es ya amplio y la concurrencia numerosa, incluyendo por primera vez atletismo: 100 y 800 m. Lisos, altura, disco y relevos 4 x 100.

Y será en los siguientes juegos cuando aparece la primera heroína olímpica: Mildred (Babe) Didrikson, norteamericana de origen noruego, nacida en Texas el 26 de junio de 1914. Jugadora de baloncesto amateur (falsa amateur: contratada como mecanógrafa, jugaba para el equipo de su empresa). Ilusionada en participar en los Juegos de Los Ángeles, comenzó a prepararse en vallas altura y longitud, participando en los campeonatos nacionales desde 1930. Los de 1932 sirven como pruebas de calificación para los Juegos. Participó en ocho pruebas, ganando en cinco de ellas, de las cuales sólo tres eran olímpicas: 80 m. Vallas, jabalina y salto de altura.
El 31 de julio de 1932 comienzan los Juegos en Los Angeles.
Con solo 18 años, consigue su primera medalla de oro en lanzamiento de jabalina. La segunda sería en 80 m. Vallas. Y la tercera pudo se la del salto de altura, pero el reglamento lo impidió. Empatada con su compatriota Jane Shiley, los jueces otorgaron la victoria a esta, porque en el último salto, la cabeza de Babe Didrikson, había pasado antes que los pies sobre el listón. Ella alegó que siempre había saltado de igual forma, y nunca había sido descalificada, pero no sirvió de nada: se quedó con la plata. Su carrera olímpica no tiene prolongación, pues inmediatamente después pasó al deporte profesional, en baloncesto y béisbol, y años más tarde como jugadora de golf, donde consiguió sus mayores éxitos.
Mildred Didrikson (ya entonces Mildred Zaharias) falleció a causa de un cáncer a los cuarenta y dos años, el 27 de septiembre de 1956.

Jesse OwensSin duda, el mayor mito de la historia olímpica sigue siendo Jesse Owens, tanto por su valía como atleta como por las connotaciones políticas y sociales de su triunfo en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936.
Organizados por Goebbels para exaltación de la raza aria, un joven de raza negra, miembro de una familia pobre, nacido el 12 de septiembre de 1913 en Danville, Alabama, James "Jesse" C. Owens, iba a conseguir cuatro medallas de oro, dejando en entredicho cualquier superioridad.
Tras los juegos del 32, para los que no consiguió clasificarse, comienza su ascenso en el atletismo norteamericano, siendo el 35 su gran año. El 25 de mayo, en el festival deportivo denominado Big Ten, donde compiten los diez mejores equipos universitarios, consigue vencer en 100 yardas, longitud (con un record mundial de 8,13 que perdurará durante 25 años), 220 yardas (y record del mundo) y 220 yardas vallas (también con record mundial). Todo en una sola tarde, y los tres records en menos de una hora. Sin embargo, en los campeonatos nacionales de aquel año fue derrotado tanto en salto de longitud como en los 100 metros por Eulace Peacock, quien no participará en Berlín debido a una lesión.
Comienzan los Juegos el 1 de agosto de 1936.
Owens gana su primera medalla de oro en 100 metros lisos, el 3 de agosto, quedando segundo Ralph Metcalfe. Al día siguiente, en salto de longitud, con 8,06, vence al alemán Long. Y el día cinco, la tercera, en los 200 m. Lisos. Finalmente, el 9 de agosto, el equipo norteamericano, con Owens como primer relevista, gana la final de 4 x 100 lisos. Cuatro medallas de oro frente al poder ario.
También Owens pasó inmediatamente al campo profesional, aunque no en competición, sino en exhibición (corría contra todo tipo de deportistas; incluso contra un caballo corrió y ganó, en La Habana).
Jesse Owens falleció en 1980.

Fanny Blankers-KoenLa historia de Fanny Blankers-Koen es la de la superación de la adversidad por causas externas. Su presencia en los juegos de Berlín pasó inadvertida: su clasificación en las pruebas en que intervino fue discreta. Procedente de la natación, se pasa al atletismo, siendo seleccionada para el salto de altura y los relevos. Sólo tiene dieciocho años y un futuro prometedor. No contaba con la guerra. Los siguientes juegos tenían que haberse celebrado en Tokio. Pero en 1940, la Segunda Guerra Mundial ha empezado. Ni Japón, en guerra con China, ni Helsinki, que ha tomado el relevo, son capaces de organizarlos con el ambiente bélico que se respira. Ni en 1940, ni en 1944. Blankers-Koen, casada, madre de dos hijos y con treinta años, tras años de dedicación la atletismo sin competición olímpica, participa en los Juegos de Londres, unos juegos pobres de medios, con las instalaciones en malas condiciones y precariedad alimenticia.
Fanny gana cuatro medallas de oro: en 100 y 200 metros; en 80 m. Vallas y relevos 4 x 100.
Cuatro años más tarde, tras un periodo olímpico triunfal, se presenta en los Juegos Olímpicos de Helsinki: su fracaso es absoluto. No consiguió finalizar ninguna de las pruebas en que estaba inscrita.
Se retiró en 1956, tras haber participado en tres Juegos Olímpicos:1936, 1948 y 1952.

Emil ZatopekEn 1948, en Londres, se inicia la leyenda de "La Locomotora Humana". Emil Zatopek, teniente del Ejército Checo, nacido en Koprivnice (Moravia) el 19 de septiembre de 1922, tras ganar la medalla de oro en los 10.000 metros, derrotando al francés Mimoun, tres día más tarde está a punto de ganar también en 5.000, en uno de los finales de carrera más memorables, recuperando 50 metros de desventaja en los últimos 150. No fue suficiente: el belga Gaston Reiff fue el vencedor. Su entonces innovador sistema de entrenamiento, fraccionando la distancia en series de 200 y 400 metros, le dio un rendimiento extraordinario: trece records mundiales en 6 años en largas distancias, invencible en 5000 metros desde octubre de 1948 a junio de 1952 y en 10.000 de mayo de 1948 a julio de 1954. Su imagen de sufrimiento se paseo por los estadios hasta llegar a Helsinki, la patria de las carreras de fondo, donde Emil se coronará campeón olímpico en 5.000, 10.000 y maratón. Son los Juegos de los velocistas jamaicanos, de la australiana Marjorie Jackson, pero sobre todo se recuerdan por los logros de Zatopek. Y a su sombra, el francés Alain Mimoun. Su última participación olímpica fue en Melbourne, cuatro años más tarde, siendo sexto en la maratón finalmente ganada por Mimoun.

Alain Mimoun, nacido el 1 de enero de 1921 en Telagh, Argelia, soldado del ejercito francés, herido en la Segunda Guerra Mundial en la pierna izquierda, salvada de la amputación por la destrucción del hospital de campaña.
Tuvo la desgracia (deportiva) de que Zatopek se le cruzase en el camino, y acababa siempre segundo; hasta llegar a Melbourne, donde, con 35 años logró al fin el oro olímpico.

A partir de los Juegos de Roma, en 1960, el número de atletas de gran nivel aumenta; las gestas son menos. Hay siempre algún deportista destacado, pero ya no en los tonos épicos de otros tiempos. Tal vez la estrella de Roma fuera Wilma Rudolph, "La gacela negra", quien consiguió dos medallas de oro individuales y otra en los relevos. Pero hubo otros muchos con un nivel elevado. Y la carrera de Rudolph fue muy corta.

Abebe BikilaEn 1964, Tokio acoge los Juegos que debió organizar en 1940. Fueron los primeros en tener ceremonia inaugural con espectáculo; en el país de las ceremonias, claro.
Tres nombres destacan por encima de los demás: el mediofondista neozelandés Peter Snell, el velocista norteamericano Robert L. Hayes, y sobre todo el etíope Abebe Bikila.
Nacido el 7 de agosto de 1932, en Mout, Bikila comenzó muy tarde a practicar atletismo. Acude a Roma, en 1960, siendo un completo desconocido; vence por sorpresa en la maratón, con la mejor marca mundial hasta entonces. Bikila corre descalzo. El Oficial de la Guardia Imperial de Haile Selassie, se presenta ya como favorito en Tokio: la superioridad es abrumadora. Hasta 1976 fue el único atleta vencedor de dos maratones olímpicas consecutivas, y la suya en 1960, la primera medalla de oro del Africa Negra.
Abebe Bikila, a causa de un accidente automovilístico, se quedó paralítico. Falleció en 1973.

Y llega México. Las condiciones son completamente distintas a las habidas en todos los juegos anteriores. La altura dará unos resultados sorprendentes, unas marcas cuestionadas que permanecerán durante años como records mundiales.
Son los Juegos del "Black Power" (Tommie Smith y John Carlos, sobre todo). De la revolución en el salto de altura, con el estilo impuesto por Dick Fosbury (saltó 2,24).
Bob Beamon: 8,90Y por encima de todos, Bob Beamon y su salto de 8,90 superando en 55 cm la mejor marca conseguida. Un salto con historia: era el primer intento; el viento a favor (2 metros por segundo) estaba al límite de lo permitido; quedaba fuera de los límites de medición óptica; en los paneles, apareció como 8,60 -después se rectificó; después de este salto, comenzó a llover; la altura de la ciudad de México y las modernas pistas de tratan. Todo ello contribuyó a una marca que se mantuvo hasta 1991.


Bibliografía:
Valserra, Fabricio: Historia del Deporte.
Higdon: Héroes de los Juegos Olímpicos.
Fauria, Juan: Héroes Olímpicos.
Enciclopedia Salvat Catalá.
Historia visual del Siglo XX. El Pais.

© Enrique Barazón, 2004

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