EL LORO ESTEPARIO

REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año I. Número 0. 3 de febrero de 2003

SUMARIO
CINE
HABLE CON ELLA
HOLLYWOOD ENDING
LITERATURA
VIRGINIA WOOLF
GABRIEL CELAYA
CARLOS RUIZ ZAFON
PINTURA
WILLIAM TURNER
GALICIA, PUS MAI MES
MUSICA
JEAN SIBELIUS
ASTROLOGIA
INTRODUCCION HISTORICA
LOS SIGNOS
VALLE INCLAN
ESOTERISMO
TAROT
NUMEROLOGIA
QUIRON
DE PASO
VIAJES: SAN JUAN DE LA PEÑA
FOTOGRAFIAS
NOMBRES

JUGANDO A LOS NAIPES - LA BARAJA O TAROT

tarotEl mazo de cartas del Tarot, origen de todos los juegos de cartas actuales (al menos en Occidente), representa mucho más que una forma lúdica de pasar el tiempo. Su origen es muy antiguo y no se conoce con exactitud, pero en todo caso su valor como herramienta de auto-conocimiento es impresionante. Podría decirse que es un símbolo de la vida humana y cada carta representa alguno o varios de los arquetipos grabados en el inconsciente colectivo. La mera contemplación de sus imágenes nos conecta con nuestra “zona oscura”, con esa parte de la mente de la que no somos conscientes y por ello ha sido ampliamente estudiado por los exploradores de la psique. El más conocido, C. G. Jung.
Mostraremos los Arcanos Mayores (22 cartas), y posteriormente los Arcanos Menores (56 cartas compuestas por 4 palos diferentes. Cada palo o suite consta de 14 naipes Los palos son los mismos que los habitualmente utilizados para jugar, (tanto la baraja francesa como la española proceden del Libro de Toth o Tarot), es decir: Oros, Copas, Espadas, Bastos. El Tarot completo se compone de 78 cartas. Utilizando estos 78 Arcanos, podemos aprender muchísimo sobre nosotros mismos. A pesar de que existen muchos mazos diferentes, los más conocidos son el tarot de Marsella y el mazo Ryder, así como el de Crowley; el segundo es el que preferimos por lo sugerente de sus dibujos, muy utilizado para meditación y contemplación y a él pertenecen los naipes que aquí figuran, aunque en futuras ediciones de la Revista mostraremos otros, pues existen decenas, por no decir cientos, de mazos distintos (incluso algunos artistas han dibujado el suyo, como el que pintó Salvador Dalí)

EL MAGO. ARCANO NÚM. I

Representa la conciencia, la acción y la creación. La manifestación. Hacer realidad lo posible. Canaliza la energía y la trae a la tierra. (Parecido a un pararrayos). Nos habla del poder de la voluntad y de dirigirla a fines concretos. Si aparece invertida, nos habla de depresión, apatía, incapacidad o abuso de poder. En todo caso, no se sabe canalizar la energía que se recibe.

LA SUMA SACERDOTISA. ARCANO NÚM. II

Contiene la cualidades de oscuridad, misterio, fuerzas psíquicas, la pasividad y la sabiduría.La clarividencia. Su postura significa retraimiento silencioso. Negativamente, puede ser el “hechizo” o fascinación por el subconsciente y un aletargamiento excesivo. Si se la invierte y según las cartas que la acompañen,puede significar abandono de la pasividad, pasión o pérdida del conocimiento intuitivo.

LA EMPERATRIZ. ARCANO NÚM. III

Le corresponden la maternidad, el amor, la dulzura, la sensualidad, emoción y la mujer en su faceta de amante. Es una carta vivencial, no intelectual. El mundo natural, el contacto con la naturaleza. El instinto. Rige la agricultura. Es autocomplaciente, ignora la sobriedad. Invertida puede significar rechazo de la sexualidad o de la maternidad y del puro goce de la vida, pero también abrirse a aspectos más racionales.

EL EMPERADOR. ARCANO NÚM. IV

Representa el arquetipo del Padre y por ello de lo social y sus obligaciones. El padre ejerce la autoridad familiar. En la sociedad es el Estado. La severidad, las leyes o las reglas que hay que cumplir. El Gobierno y los que mandan en cualquier grupo social. Con sus reglas pretende ordenar y clasificar el caos de la Naturaleza. Otorga estabilidad, orden y control. Poder en lo práctico. Invertida puede significar inmadurez, debilidad, abuso de las leyes o preceptos o deseo de romperlos. Actitud tiránica. Corresponde al signo de Aries.

EL SUMO PONTÍFICE. ARCANO NÚM. V

El conocimiento, con sus reglas, doctrinas y dogmas, no sólo religiosas sino educativas de cualquier tradición o sociedad. El intermediario entre Dios y la Comunidad. El Pontífice es “El Puente” entre lo divino y lo humano. En términos amplios cualquiera que haga de “guía”. Pero es educación de “forma” más que de “fondo”. No penetra el subconsciente como la Suma Sacerdotisa. Habla de la postura “ortodoxa”, la aceptada socialmente. Invertida es lo contrario, produce ideas heterodoxas, originales, también credulidad. Se corresponde con Tauro.

LOS ENAMORADOS. ARCANO NÚM. VI

Representa una elección. Se dan dos posibilidades y hay que elegir. Tiene que ver con la adolescencia, el abandono del nido y el primer amor o impulso sexual, pero también con opciones posteriores. Habla de dualidad o de dos aspectos diferentes de la misma cosa. Por un lado, lo que indica la razón; por el otro, el instinto, la pasión. Puede indicar matrimonio o inicio de relaciones. Invertido puede ser ruptura o inmadurez sentimental. Se corresponde con el signo astrológico de Géminis.

EL CARRO. ARCANO NÚM. VII

Implica el control de las pasiones. Se refiere a la persona que sabe “guiar” su vida (La vida está representada por el carro, la persona es el conductor y los caballos: uno la razón, blanco; otro el instinto, negro). Es una carta de lucha y de triunfo que exige una gran responsabilidad. También de movimiento. Positiva para viajantes, artistas, historiadores, porque tiene que ver con la tradición. Se requiere equilibrio entre consciente e inconsciente. Invertida puede hablar de no saber conducirse en asuntos prácticos y cierto atolondramiento. Corresponde a Cáncer.

LA FUERZA. ARCANO NÚM. VIII

Representa el dominio de los instintos primarios (el león), pero sin reprimirlos, controlándolos y encauzándolos. Es muy energética. Tiene fuerza interior sobre sí mismo y sus circunstancias, y mucha vitalidad, salud física y moral. Muy buena para deportistas y personas competitivas. No le gusta el desorden y tiene espíritu de síntesis. Otorga fuerza de voluntad. Si está invertida es dura, falta de condescendencia a los débiles o bien poca voluntad para hacer lo que se propone. Se corresponde con el signo de Leo.

EL ERMITAÑO. ARCANO NÚM. IX

Es la carta de los Buscadores, de los que buscan su propia evolución. Es por tanto una carta de búsqueda espiritual, aunque se mueva en el mundo físico y mental. Otorga paciencia y sabiduría. Sus pasiones son intelectuales. Es una buena carta para médicos y sanadores. Aprende en los viajes. El ermitaño es tímido y su búsqueda es silenciosa. Gusta del análisis. Es un maestro y un eterno estudiante. Necesita cierto grado de soledad. Invertida se convierte en demasiado material, se vuelve rígida, excesivamente crítica con los actos ajenos, seca, fría y falta de amor. Guarda correspondencia con el signo de Virgo.

LA RUEDA DE LA FORTUNA. ARCANO NÚM. X

Trata del cambio, de los ciclos que se suceden, las estaciones del año, por ejemplo. Siempre anuncia un cambio y es favorable a los viajes. Es la carta de exploradores y aventureros. Evolución-Involución. Se comienza después de un fracaso hacia el éxito y viceversa. Después de un período extrovertido viene otro de alejamiento de lo externo, de introversión.

LA JUSTICIA. ARCANO NÚM. XI

Tiene que ver con la ley de causa y efecto. Todos los actos humanos tiene una consecuencia, sea la que sea. Por esta ley todo lo que hacemos nos afecta, tiene una repercusión como un efecto “boomerang”. Asociada a la inteligencia, al plano mental. Encarna la verdad sin ambages. La verdad a las claras. Siempre necesaria para evolucionar. Con ella no se puede culpar a otro de lo que nos afecta. Al corresponderse con el signo de Libra, frecuentemente tiene que ver con “el otro” y más concretamente, con la propia pareja, marido o mujer.

EL COLGADO. ARCANO NÚM. XII

Tiene acceso a los mundos visible e invisible. Debe aprender a desvincularse de los deseos y emociones más fuertes. Es poco comprendido por los demás. Es generoso y eso se deriva de su empatía (siente como propios los sufrimientos ajenos), posee sed por aprender y enseñar lo aprendido. Clarividente e intuitivo. De salud delicada. Es prisionero de sus afectos. Necesita aire y espacios abiertos. En las tiradas se asocia esta carta con algún sacrificio que debe hacerse. Al estar invertido, quiere decir que su modo de ver la vida es diferente al de los demás. Le corresponde el Agua como elemento y el signo de Piscis.

EL ARCANO SIN NOMBRE. ARCANO NÚM. XIII

Símbolo de la reencarnación. La vida que renace tras la muerte. También el tiempo, que acaba con todo, pero todo renace. Ley de la Transformación. Nada permanece estático. Cuando aparece esta carta, habrá un cambio: todo cambio es muerte de algo, no necesariamente física. Acabar con lo que estorba el crecimiento e impide la evolución. Final de ciclo. El alma parece estar como en un sueño, sumergida en la duda. Exige mirarse en profundidad, pese al miedo, y liberarse de las ataduras. Se ayuda de la reflexión e inteligencia. Representa la muerte de las pasiones. Invertida, es inercia, estancamiento y debe meditarse para entender qué está impidiendo el crecimiento. Corresponde al signo de Escorpio.

LA TEMPLANZA. ARCANO NÚM. XIV

Representa la parte divina o espiritual que ponemos en lo material a fin de lograr la armonía. Otorga limpieza. Habla del difícil equilibrio entre ambos mundos. Está relacionado con profesiones artísticas y viajes. Actividad. Búsqueda del equilibrio entre uno mismo y los demás. Da facilidad de palabra y espontaneidad, a veces en exceso. Signo de inspiración para artistas. Buena voz. Necesita relacionarse con los demás. Corresponde al signo de Sagitario.

EL DIABLO. ARCANO NÚM. XV

Esta carta ve restringida su actuación al mundo material. Posee inteligencia práctica. Fuerte sexualidad, pero sin afecto. Representa la limitación, las ataduras, pero también el poder humano y el dinero. Posee mucha paciencia, constancia, deseo de fama, riqueza material, dinero, mucho egoísmo y ningún escrúpulo. Disimulo e hipocresía. La vejez puede ser solitaria y difícil. Invertida puede representar querer liberarse de las ataduras. Se corresponde con el signo de Capricornio.

LA TORRE. ARCANO NÚM. XVI

Algo ajeno, que parece como llovido del cielo, tira por tierra lo que se había construido. Tal vez por exceso de orgullo, egoísmo o falta de fundamento. Deberá controlarse la energía mental y buscar sinceramente la salud física y moral. Se debe volver a empezar desde cero. Si aparece invertida, hay persistencia en el error y anuncia una etapa difícil que puede traer depresión y conviene buscar la causa.

LA ESTRELLA. ARCANO NÚM. XVII

La desnudez del personaje aquí es símbolo de pureza y realización. Habla del amor ya espiritualizado. Es amor más fraterno que sensual. No tiene sentimientos posesivos. Representa la Ley de Economía de Vida. Volver a dar lo anteriormente recibido para que también aproveche a otros (reciclaje). Otorga buena suerte generalmente por un mérito adquirido en el pasado. Produce esperanza y felicidad. Es inspiración para los artistas, escritores o creadores. Anuncia el encuentro con el alma gemela. Si aparece invertida no pierde su valor, pero sus dones se retrasan. Corresponde al signo de Acuario.

LA LUNA. ARCANO NÚM. XVIII

No representa nada intelectual. Sólo instinto, sentidos físicos. Fértil imaginación. El subconsciente. Los recuerdos. La búsqueda psicoanalítica, los sueños. Es el arcano de los artistas. Produce mediumnidad, pero también un mundo irreal y engañoso. Se relaciona con los niños: puede presagiar nacimientos. Lo relativo al agua, viajes por mar. Personalidades magnéticas. Invertida habla de pesadillas, obsesiones, pereza, dispersión de ideas. Se debe vigilar la secreción glandular y circulación sanguínea. Aumento de peso. Corresponde a la Luna como planeta.

EL SOL. ARCANO NÚM. XIX

La Energía Positiva. Encarna la alegría de vivir y el deseo de lo constructivo. En lo material, permite disfrutar de la abundancia de modo sano. El dinero se aprecia por sus efectos, sin tacañería ni avaricia. Se vive armoniosamente la sexualidad como aspecto físico del amor, de la unión. Proporciona buena salud, carácter práctico, alegre, fama y reconocimiento al trabajo bien hecho. Carta de sanación y de sanadores. También de banqueros y filántropos. Invertida revela egoísmo o materialismo y orgullo. Se corresponde con el Sol como planeta.

EL JUICIO. ARCANO NÚM. XX

Simboliza la resurrección. “La Llamada”. Un aviso al despertar espiritual que tiene efectos en lo material. Debe pasarse por algún tipo de sacrificio antes de despertar a esta dimensión superior. Carta de evolución y de regeneración. La palabra es benéfica y la ambición sana. Protección a la familia, física o espiritual, a cualquier tipo de comunidad. Favorable para profesiones de tipo público. Representa los factores hereditarios del ser humano. El pasado biológico y las profesiones vinculadas. Invertida señala que la llamada no quiere ser oída por el consultante, pero aun así no podrá evitarla por mucho tiempo, sólo conseguirá que se le haga más penoso. Corresponde a Plutón como planeta.

EL MUNDO. ARCANO NÚM. XXI

Es la carta del sí mismo. El “self”. El ser ha unificado su parte íntima y más profunda con sus actividades externas. Se ha realizado. Es una carta que aporta éxito, logros mundanos y espirituales, satisfacción y el sentimiento de realización y de sentirse completo. Promete la conciencia cósmica por el trabajo en sí mismo. Otorga carácter perseverante, ascetismo, concentración, sobriedad y método. Se corresponde con el planeta Saturno.

EL LOCO. ARCANO SIN NÚMERO.

Se coloca al principio o al final de los demás arcanos mayores. Carece de número pero se le atribuye el XXII o el 0. Representa la irrupción de lo irracional. Un plano mental superior que difícilmente puede asimilar la mente humana. Sus aspiraciones son más espirituales o espaciales-científicas que materiales. Lo mismo puede señalar el genio que la idiotez. Ha habido un contacto con la Mente Superior, lo divino, y este trance es muy peligroso. Es una iluminación que puede deslumbrar. Es la carta de los “diferentes” que pueden ser marginados sociales por su falta de adaptación al mundo cotidiano. Es conveniente moverse en los límites de la razón. Carece de sentido práctico y de análisis. Su interpretación depende mucho de las cartas que la rodean y si está invertida puede significar el rechazo a ser diferente, a caminar por senderos desconocidos, falta de atrevimiento, etc. Representa al planeta Urano.

LA LINEA DE LA VIDA CON EL TAROT

Una vez entendido el significado de los Arcanos Mayores del Tarot, vamos a obtener las cinco cartas que configuran a grandes rasgos las principales características de la vida de una persona. Para ello, debemos conocer el año de nacimiento, el nombre y el apellido. A cada letra le corresponde un valor numérico que en el uso del Tarot es el siguiente:

A.......1 B.....2 C.......4 D......5 E.....3F........8 G.....10 H......28 I......15 J......15K.......8 L.....21 M......19 N.....26 O......8P.......77 Q.....27 R......11 S.....20 T......6U.......9 V.....9 W.....9 X.....13 Y.....50Z.......70

Ejemplo: Supongamos el caso de una mujer llamada LUISA PONS, nacida el año 1.971

Sumamos los valores numéricos de su nombre y apellido: L=21 + U=9 + I=15 + S=20 + A=1 + P=77 + O=8 + N=26 + S=20 = 197.

Reduciendo = 1+9+7= 17.

Primera carta: La suma de todas sus letras se ha reducido a un valor entre 1 y 22. En este caso corresponde a 17, el número de la carta de LA ESTRELLA.

Segunda carta: La suma de las cifras de su año de nacimiento 1971= 1+9+7+1= 18. Se corresponde con la carta de LA LUNA.

Tercera carta: Viene dada por la reducción a un solo dígito de la segunda carta; es decir: 1+8= 9. Se trata del ERMITAÑO.

Cuarta carta: Se obtiene sumando la primera carta y la tercera. En este caso 17+ 9 = 26. Como 26 excede de 22, volvemos a sumar y tendremos 2 + 6 = 8. LA FUERZA.

Quinta carta: Se suman los valores numéricos de las cuatro cartas anteriores. Así 17+18+9+8= 57. Volvemos a sumar: 5+2=7; se corresponde con la carta EL CARRO.

El primer arcano representa nuestra personalidad. Los dones físicos y morales, el carácter y lo heredado por biología.

El segundo arcano o carta segunda se relaciona con el ambiente, con aquello que nos vamos encontrando en la vida.

El tercero representa nuestras metas y la evolución del carácter hasta la edad adulta.

El cuarto arcano habla de realizaciones. La opinión del sí mismo en la madurez y la mirada retrospectiva sobre nuestra vida hasta entonces.

El quinto arcano representa el cumplimiento de los fines propios de nuestra vida, siempre que se trabaje en ello. Se corresponde con lo que en Astrología significa el Nodo Norte.

ANÁLISIS DE LA LINEA DE LA VIDA DEL EJEMPLO PRESENTADO:

PRIMERA CARTA: LA ESTRELLA. Esta carta nos dice que Luisa Pons es una persona de ideas abiertas, con un cierto grado de inocencia que conservará toda su vida, que ama sin apegos, por tanto buena amiga de sus amigos y poseedora del suerte personal de la que además se beneficiará todo el que entre en contacto con ella.

SEGUNDA CARTA: LA LUNA. En las circunstancias de su vida cotidiana se encontrará con el mundo del arte o bien desarrollará el psiquismo, por lo que puede hacer uso de las artes adivinatorias, deberá resguardarse de las fantasías exageradas o de soñar imposibles, cierta tendencia a la melancolía o a sufrir por cuestiones amorosas o familiares.

TERCERA CARTA: EL ERMITAÑO: Hasta alcanzar la madurez buscará sin cesar su propio camino y ello la hará sentirse aislada y puede conocer la soledad. Sabrá dar consejo a quien lo necesite. Esta carta inclina a la Medicina, la sanación, el contacto con la naturaleza, el análisis, pero a veces no sabe demostrar su verdaderos sentimientos por miedo a ser herida.

CUARTA CARTA: LA FUERZA. En la edad adulta habrá encauzado debidamente sus instintos. Sin reprimirlos, pero bajo su control, como un buen jinete conduce a su caballo. La personalidad fuerte y amante de la verdad. Rebosa salud y carácter optimista.

QUINTA CARTA: EL CARRO. Esta carta que tiene mucho que ver con las lecciones que uno debe aprender, indica que su aprendizaje está en el control de su vida, a ser realista, a equilibrar la parte intuitiva y la racional y aprenderá mucho de la vida familiar. Debe ser como el conductor que guía a veces con ímpetu y otras con paciencia todas las condiciones de su vida y de su entorno.