REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año I. Número 3. 18 de mayo de 2003
En diferentes textos he hallado la creencia de que los Arcanos Menores del Tarot tienen una funcion de "concretar" los principios expresados por los Arcanos Mayores. Se tratarìa pues, de "dar detalles" que los Arcanos Mayores no suministran. En otras palabras, parece que los Arcanos Mayores nos hablarìan preferentemente de ideas o principios más propios de la mente o el espíritu, mientras que los menores se ceñirían a aspectos materiales o realidades.
No estoy del todo de acuerdo con esta forma de diferenciar Arcanos Mayores y Menores, aunque sí veo que los Mayores simbolizan ARQUETIPOS presentes en todos los seres humanos (aunque por supuesto, el tipo de cada mazo alude en concreto a un tipo de ascendencia cultural: hay barajas egipcias, indias, gitanas, europeas medievales, etc.), y en cambio los Arcanos Menores tratan cuestiones o posibilidades de aspecto más cotidiano. Sin embargo, unos y otros son igualmente simbólicos y pueden ser igualmente reales. En ambos casos el tarotista se sumerge en el plano "astral", un mundo de imágenes que todavía no existe en la realidad y que puede llegar a ocurrir (si hablamos del futuro), o no.
Sucede que las tiradas hablan del Universo privado del Consultante, siempre desde su propio punto de vista, aunque ello no signifique que racionalmente lo sepa, pues más bien surgen imágenes a veces subconsicientes y a veces rechazadas conscientemente, pero nos informan acerca de lo que sucede en su vida. Esto nos lleva a la siguiente cuestión. ¿Se puede adivinar el futuro? Esa es la eterna cuestión. Sin deseo alguno de polemizar acerca de un tema tan debatido, diré que mi particular creencia es que así es, si así os parece, No me interesan las tiradas donde se trata de responder sí o no a las cuestiones concretas que se planteen. Antes prefiero analizar las causas que las motivan. Pondré un ejemplo.
En una tirada realizada a una mujer joven, a quien en apariencia le preocupaba y por ello consultaba, si encontraría trabajo, le aparece en el lugar "base" el nueve de espadas del Tarot Rider-Waite. Esta carta habla de "depresión o sufrimiento mental, generalmente por causa amorosa, aunque no exclusivamente" Se hubiese podido creer que la causa de su aflicción era la preocupación laboral, pero un hermoso caballero de copas en la posición de "futuro próximo" me indicaba que el tema amoroso tenía mucho que ver en todo ello. Y así era.
Mediante la posición del resto de naipes pude comprender cómo un anterior fracaso amoroso, forzado por la familia de la consultante y basado en la carencia de bienes económicos del pretendiente, la habían llevado a ese estado y que ahora solo deseaba obtener un buen empleo para librarse de la tutela familiar y poder ser independiente.
Cuando en una consulta podemos tratar los temas profundos que ocasionan las preguntas de los consultantes, puede suceder que vean partes de sí mismos o de su modo de actuar que desconocían y que ello les ayude a realizar un cambio en su modo de ver las cosas; y ese cambio puede también hacer que su futuro sea diferente. Por ello creo que lo que de verdad interesa es CONOCER A FONDO EL PRESENTE.
Parece que me he alejado del tema -los Arcanos Menores-, pero no es así. Yo veo igualmente "reales" o simbólicos a Mayores y Menores, aunque más arquetípicos y complejos a los primeros. Quizá por eso los Arcanos Menores son cincuenta y seis y los Mayores sólo veintidós.
Los Arcanos Menores se dividen en cuatro palos o "suites":
- Bastos o Varas -> Elemento Fuego
- Oros, pentáculos o monedas -> Elemento Tierra.
- Espadas -> Elemento Aire
- Copas -> Elemento Agua.
Sus cartas van numeradas de 1 al 10 y además constan de cuatro cartas "de corte": Rey, Reina, Caballero y Paje (o Sota).
Bastos: Su símbolo y elemento es el fuego. Parece ser el más poderoso. También el que trata la facultad espiritual. "La chispa divina" y el "calor humano". La vitalidad. Y su cualidad es el entusiasmo. Trata de la energía existencial. Se expresan mediante el movimiento, la actividad. Su problema es que puede abrasar: necesita la tierra, la materia (los oros).
Espadas: Su elemento es el Aire y más físicamente, el viento, y en el ser humano, el pensamiento. Cuando éste funciona debidamente, goza de claridad. La facultad de las espadas es "la realidad", el alejarnos de los engaños; su problema, la falta de sensibilidad, de sentimiento. Debe unirse a las copas para humanizarse.
Copas: Su elemento es el agua y su facultad el AMOR, el sentimiento, la ilusión. Pero su problema es el desbordamiento emocional que debe atemperarse con la Razón, con el pensamiento (espadas). Las copas tienden a la pasividad.
Oros: Su elemento es la tierra y su facultad, los sentidos. Los oros representan la materia. El fundamento del Mundo. Sobre este plano se asientan o superponen los otros tres. Significa que realiza la función de equilibrar el ímpetu del Fuego, la razón de las Espadas, la emoción del Agua, para realizar algo tangible con todo ello.
Hablaremos ahora de las cartas que van del número 1 (el As) al número 10. Hoy sólo trataremos los cuatro Ases y en otros números continuaremos con las demás.
Los Ases representan siempre el origen de una situación, ya que el número uno es el primero de los números. Además, es la síntesis de los nueve números consecutivos.
El As de bastos representa la condensación de la fuerza. Actúa sobre la materia y le da forma. Simboliza el dominio de lo material. Tiene que ver con la acción directa. Realiza actividades constructivas. Nos habla de inspiración a partir de la cual algún asunto se pone en marcha. Es bueno para la salud: produce optimismo emocional; y muy positiva para iniciar un negocio, trabajo o estudio. Simboliza el mando, el poder, la energía. También la energía sexual. A veces, la inspiración, el regalo divino.
El As de espadas nos habla del Poder Mental, la acción del Pensamiento, el momento inicial en que una idea nos llega, se produce en nuestra mente, nos hacemos conscientes (antes hemos tenido la inspiración, que puede arraigar o no) Tiene que ver con el Ideal. Y con lo que queremos hacer para ello. Trata de esclarecimiento intelectual, precisión y claridad. No es emocional. Positiva en la salud, aunque a veces, según el resto de las cartas, puede haber un exceso de pensamientos, un "estar en la cabeza" que no es favorable. La Espada rasga el velo de la Ilusión y nos hace saber la verdad.
El As de copas es el sello de la Receptividad, el receptáculo del Amor divino. El lugar donde espíritu y materia se conjuntan. Señala la sensibilidad, la emoción, la belleza, el Arte, la Imaginación. Pero a diferencia de la Espada, todo ello puede no ser muy real, pues el agua tiene que ver con la fascinación y todo puede ser ilusorio..
El As de oros nos habla de la cosa en sí. El acto, el objeto, la materia. La ofrenda. Es más activa que el agua, pero más bien lenta. El don de la Tierra, la Naturaleza, la riqueza, la seguridad. El As de oros es el contenedor de las actividades en todos los planos. Por encima de cualquier otra cosa, busca, anhela la realización, el descenso al plano real, formativo, de aquello que se ha intuído, se ha pensado y se ha sentido.
Si en una consulta surge un As, algo nuevo está sucediendo. Puede ser una inspiración repentina (bastos), una idea (espadas), nuevas emociones (copas) o nuevos hechos (oros).
Una forma de familiarizarse con ellos es observar los colores que aparecen: el color amarillo habla de la inteligencia, el pensamiento, la sabiduría. El rojo, las pasiones. El azul representa el mundo psíquico, lo receptivo. El verde indica fecundidad, naturaleza.
Se le puede preguntar al Tarot acerca de cualquier actividad, deseo o duda. Si en su tirada aparece un As, es que algo se está iniciando o va a hacerlo pronto. Podeis usar la tirada del tiempo. Para ello se barajan TODOS los Arcanos, Mayores y Menores; se escogen 21 cartas y se dividen en tres montones, colocando 7 cartas en cada uno de ellos. Luego se extienden las siete primeras, que representan el pasado. Las siete segundas se colocan en otra hilera, más abajo: representan el presente. Y otras siete que nos hablarán del futuro.
Si la pregunta es, por ejemplo, "¿Me conviene dar clases de danza?", observaremos si algún As ha salido en alguno de los tres montones. Se aparece en el del futuro, la respuesta será positiva. Habrá que fijarse si es el As de bastos, que nos hablará de la energía necesaria para ello; el de espadas puede ser un pensamiento que se ha tenido; de momento es una idea que puede cuajar. Si es el de copas, el deseo de bailar nos causa mucha ilusión, pero aún no se ve muy real. Si asoma el As de oros, deseamos plasmarlo en la realidad y además puede que pensemos en ello con ideas profesionales.
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