REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año I. Número 4. Junio de 2003
Atendiendo a su número 2, lo primero que se constata es que es un número par, es decir, que requiere del auxilio de otro para completarse (son dos): uno más uno. La dualidad, la duplicidad. Todos los números impares gozan de un cierto grado de actividad. Los pares -como el dos- son más estáticos, aunque no exista la quitud permanente. Son pues cuatro cartas aparentemente más estables, tranquilas o reposadas que puedan serlo otras.
Pero digo que no del todo. Si observamos los doses del Tarot Ryder, veremos cómo el Dos de Bastos representa a un príncipe o Rey (sostiene el globo del Mundo en su mano derecha), que espera el regreso de sus barcos. Por tanto, su postura es pasiva, pero con interés. Quiere vigilar la buena marcha de la empresa. Está quieto, pero puede intervenir, si es necesario.
El dos de copas muestra a una pareja de amantes, sobre ellos el caduceo de Hermes (el amor como vehículo de sanación) y el león alado (que recuerda la lámina nº 6 de los Arcanos Mayores -Los Amantes- donde el Ángel bendice la unión y la transmuta, la sacraliza). Otra vez es una imagen de quietud, pero está llena de fluidos, los sentimientos "movilizan" las voluntades.
Quizá sea el dos de espadas el que muestre mayor grado de estaticismo. La figura de una mujer -principio pasivo- en actitud de encierro y protección sobre sí misma (los brazos cruzados sobre el pecho, empuñando en cada mano una espada) y los ojos vendados, para ignorar todo acto exterior. Y por último, la posición, sentada.
Sin embargo, la figura del Dos de Oros se mueve. Casi parece bailar, mientras juega con dos pentáculos, como si realizara equilibrios con ellos, en clara alegoría de que se debe mover el dinero y hacerlo alegremente, jugando con él, trazando un movimiento que dibuja el lemniscate (el signo del infinito) a fin de que su posesión no origine corrupciones; pero también es el signo de no sentirse atados a los bienes materiales y concederles su verdadero valor. Aun así es un movimiento que no tiena salida al exterior, no hay intercambio económico con otros personajes. Sólo lo pasa de una mano a otra, como tomando conciencia de su peso.
Sus significados tienen mucho que ver con la baraja que usemos, pero siguiendo con el Tarot Ryder-White y teniendo en cuenta que a su vez dependerá de las otras cartas que aparezcan en la tirada, su significado es el siguiente:
DOS DE BASTOS:
Cooperación, asociaciones, negocios, ayuda exterior, etc. Si aparece mal acompañada o invertida puede hablar de obstáculos, pérdida de seguridad o melancolía.
DOS DE COPAS:
Pareja, matrimonio, unión sentimental, amor y pasión, etc. (amistades favorables). Si está mal acompañada o invertida habla de ruptura, separación, pérdida de amor, divorcio...
DOS DE ESPADAS:
Periodo de paz, equilibrio, situaciones negativas que se aclaran. Con cartas negativas o posición invertida: indecisión, estancamiento, amigos falsos.
DOS DE OROS:
Cambios armónicos y bienestar. Al revés, son cambios desfavorables, problemas financieros, etc.
TIRADA:
A veces, ante un problema cualquiera, nos sentimos ignorantes. No sabemos cómo enfocar la cuestión, ni plantear el posible desenlace, ni siquiera saber qué enfoque darle. En estos momentos hay una tirada muy sencilla: la TIRADA DE LOS CUATRO ELEMENTOS.
Para ello, tomaremos los cuatro Ases de la baraja que más nos guste. As de Oros, As de Espadas, As de Copas y As de Pentáculos. Los mezclamos y movemos bien, boca abajo, y luego (con los ojos cerrados desde que empezamos a barajar), tomaremos uno.
Supongamos que nos ha salido el As de Bastos. Es la carta representativa del fuego y tiene que ver mucho con la propia INTUICION. Nos hablaría por tanto de hacer uso de esa intuición (esa especie de pálpito que sentimos frente a algunas cosas, o premonición de cómo irán). Aquí conviene señalar que la intuición es un conocimiento seguro de algo que no sabemos cómo lo hemos obtenido y que no se aparta de la lógica pero ignoramos sus razones.
Bueno, pues en este caso habrá que obrar con fe, con seguridad, con honestidad -SEA CUAL SEA EL PROBLEMA.
Ejemplo: Una mujer joven viene a consultar porque su novio con el que lleva viviendo tres años le ha comentado la conveniencia de marchar por seis meses a otra ciudad, para poder estudiar un curso de la empresa. Con la Tirada de los Elementos, le aparece el As de Bastos. La consulta viene motivada porque ambos temen no superar la prueba de la distancia. Ella tiene otroo trabajo y no puede acompañarle.
Al ver el As de Bastos comprendo que hay mucha sinceridad entre ellos y que su relación no está basada en entereses materiales. Tomo entonces el mazo y repaso todas las restantes cartas de bastos. Las repaso y las barajo. Luego tomo una sola. Me aparece el Dos de Bastos. Es una indicación clara de que uno se va y el otro se queda.
Además, el viaje tendrá buen resultado económico. Quiere saber la mujer cómo lo llevará ella. Vuelvo a repetir la operación inicial con los
cuatro Ases y me aparece el As de Copas. Tomo luego todos los Arcanos Menores de Copas y surge el Cuatro de Copas. Es una carta en la que un joven que
tiene tres copas y se encuentra satisfecho con ella, está sentado como en meditación mientras una nueva copa surge de entre las nubes. Es la imagen de la nueva posibilidad a la que parece que el joven se niega. Le digo a la consultante que ella no desea apartarse de su compañero. Me confiesa que así es, pero él si quiere y tienen dudas ambos.
Vamos a valorar opciones. Preguntamos al Tarot qué pasará si él se va y ella se queda. Aparece ahora el elemento Aire. Las espadas. Tomo todas las espadas, las barajo, escojo y aparece el Seis de espadas. Le digo que no se preocupe. Esta carta anuncia realmente un viaje (se ve una familia desplazándose en barca).
Está claro que o bien él regresa pronto, o bien será ella la que pronto le acompañará (me inclino por esta segunda opción).
© Mayte Gual, 2003
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