Hay que empezar hablando del número cinco: ya se sabe, su simbología es muy rica y muy humana. Todos pensamos enseguida en los cinco "sentidos" del ser humano, vista, oido, gusto, olfato y tacto (aunque hay bastantes más todavía no reconocidos, pero reconocibles, los que forman parte de la "percepción extrasensorial" pero ese es otro tema.
El cinco es el número medio entre las unidades. Desde el 1 al 9, el cinco está situado exactamente en la mitad de la serie. Y eso significa bastante. Empecemos por el principio o por el final se encuentra exactamente en el mismo sitio. ¿Habeis oído alguna vez aquello de "la perfección está en el medio?. Pues eso. El cinco es un número impar formado por un 1+ un 4; o un 2+ un 3, un 4 + 1 o 3 + 2. Lo mismo trata con pares como impares. El hecho de estar exactamente en el centro le permite relacionarse con mayor facilidad que otros números.Lo suyo son precisamente las relaciones. Comprende perfectamente a todos, pero ama la libertad y su propia individualidad por encima de todas las cosas. No soporta que le "hagan las cuentas", es tremendamente independiente ¿curioso, verdad? El número que más se relaciona es el que menos soporta la dependencia. Pero es que se relaciona siempre desde sí mismo. No se "vuelca" en el otro, como le sucede al 2 por ejemplo. Su relación es más rápida, más ágil y se implica menos. Es amante del juego, de la movilidad, de los cambios y del sexo.
En muchos mazos los cinco tienen además otro simbolismo: el de la crisis. ¿Por qué motivo este número tan ágil, relacionable, etc. es a la vez propenso a la crisis?. Ya hemos dicho que está situado "en el medio" y ahí justo, en el medio es donde empiezan a producirse los cambios. Cuando se corta una cinta para inaugurar un nuevo lugar, una carretera, etc. ¿Por donde se corta? Exactamente, por el medio. Luego los lugares centrales son los que tienen la facultad de ser divididos, separados, escindidos. Los cincos tienen la facultad de poderse apartar, de dejar de ser centrales para convertirse en el inicio de una nueva lista, de otra cosa distinta. Esto nos hace comprender que los cinco aún cuando puedan permanecer mucho tiempo haciendo las mismas cosas, sentirán alguna insatisfacción y deseos de cambios. Por eso son más críticos, porque el cambio lo vivimos como una crisis hasta que volvemos a adaptarnos. Pero el cinco cuando se adapta empieza a aburrirse y a desear cambiar otra vez.
Veamos ahora las cartas de una en una.
EL CINCO DE BASTOS O DE VARASEs una carta que ama la lucha, la batalla
EL CINCO DE COPAS, pero más como una diversión que como una auténtica guerra. Representa a la perfección el amor al juego un tanto violento, a los retos, a la fricción, a la lucha como deporte de la que hacen gala la gente joven, los deportistas, etc.Es una forma ritualizada y permitida de agresividad, no se trata más que de mover la energía, que no se puede acumular, ya se sabe que si la energía se estanca se produce el efecto contrario, depresivo. Pero eso se verá en otras cartas, aquí evidentemente el naipe refleja movilidad, fuerza, dinamismo y sí, se pelean, pero no es una combate a muerte, ¿quizá a primera sangre, que dirían en esgrima?, o quizá ni eso siquiera. En cierto sentido es una carta un tanto "masculina", es "yang". Aunque las mujeres en la actualidad incluso se militarizan y van a la guerra en muchos países (también sucedió a veces en el pasado), no se identifica femenidad con agresividad, más bien lo contrario. Arquetípicamente la confrontación, especialmente armada, es algo masculino. Por otra parte, los cinco habitualmente son reflejo de dificultades, pero con el elemento fuego más que nada se trata de una competición porque atrae la acción.
En la imagen del Tarot Rider se ve como una figura (posiblemente un hombre) situado de espaldas, con una capa negra y larga, está en posición de lamentarse, de sus cinco copas tres se han derramado pero otras dos continúan en pié. Sin embargo el personaje se lamenta. Quizá está tan apenado por la pérdida del contenido de las tres copas caídas, que no ha visto las otras dos a sus espaldas. O algo muy frecuente, cuando se produce una pérdida de la índole que sea (y conviene recordar que el palo de copas siempre se relaciona con amores, sentimientos y emociones) nos trastorna y no vemos todo lo demás, los demás afectos, sentimientos, etc. que recibimos de las personas que nos aman. Por ejemplo una joven es engañada por su novio o al revés un joven es abandonado por su novia y se llenan de tristeza, no ven que sus padres, sus hermanos o parientes, sus amigos, están preocupados por ellos, que les aman. Siempre echamos en falta aquello que perdemos, pero muy frecuentemente no sabemos valorar ni corresponder al amor de los seres que creemos "seguros", que pensamos que su amor nunca termina. Podemos sufrir por la ausencia de un cariño pasajero, de alguien que sólo supo estar con nosotros en los buenos momentos y en cuanto hubo algún problema se alejó y no obstante, esos otros amores más auténticos, que nos apoyan en los momentos difíciles, que siempre están a nuestro lado no les concedemos todo el valor que se merecen.
Sería mejor no actuar como el individuo de la imagen y procurar dar felicidad y alegría a los incondicionales y quizá no llorar por quien no lo merezca. No quiero decir que siempre sea así. A veces se llora por alguien que de verdad ha representado algo muy importante para nosotros y el duelo hay que pasarlo, pero también es fundamental volver la mirada hacia lo que la vida nos ha regalado y agradecer lo bueno que se ha recibido y cuidarlo y procurar que crezca y se multiplique.
CINCO DE ESPADAS
Esta carta tiene mala fama. Se ven tres personajes. El primero, en mayor tamaño, ha luchado y ha vencido. Después se ve otro personaje que se aleja, ese no ha peleado. Ha renunciado. Presenta una actitud como de ....."esto no va conmigo". El del fondo, el que está más lejos de los tres, es el que ha sido derrotado. Esta carta se considera "La derrota". Pero en realidad lo mismo implica perder que ganar o inhibirse.
El primer personaje, el ganador, tiene la cara vuelta hacia el que mira la carta y su expresión es de triunfo retorcido. Es decir no parece haber ganado en buena lid. Más bien parece alguien taimado, capaz de engaño o de hacer trampas. Tal vez es un traidor o no es de fiar, ha engañado con tal de ganar. Cuando veamos los seis nos fijaremos en el seis de bastos, que significa Victoria y veremos que diferente aspecto, que buena catadura tiene ese personaje y cómo se diferencia del de esta carta.
Por eso parece que esta carta se apoya más en los que no han luchado (y por tanto también han sido vencidos por su renuncia) o en los que directamente han perdido que en quienes han ganado, pues lo han hecho con astucias y en definitiva el tiempo le pasará factura, será otra derrota.
¿Es tan negativa esta carta?. Veamos. Por un lado nos está diciendo que se puede ganar, se puede perder y se puede renunciar a la lucha. Muchas veces la renuncia ya es una pérdida. Luego hay que luchar, pero en ocasiones el enemigo es tan feroz que la pérdida es casi segura o bien.... para ganarle hay que utilizar ciertas argucias. ¿Está justificado hacer trampas? No voy a ponerme a juzgar lo que está permitido y lo que no, eso corresponde a cada uno saber en qué ocasiones y circunstancias debemos de actuar en un modo u otro. Pero ahora recuerdo a una persona que lleva algún tiempo preocupada porque es objeto de las persecuciones encubiertas de su "jefa" en la empresa. Se trata de un Banco. Ella, mi consultante, es una persona amable y legal, es directa y sincera y va de buena fe. Es mayor en más de 12 años que su jefa que es una licenciada con muy poca experiencia y muy malas artes. Cuando están solas la habla bien. Cuando hay otras personas delante procura atribuirse los méritos de la subordinada y hablar mal (de forma encubierta ) de ésta. ¿Qué puede hacer la consultante?. Como hace tiempo que la conozco, se que tiene problemas en darse a respetar por los demás, que siempre ha dejado que los demás ganen con tal de que exista armonía y claro la vida le pone delante a personas que cada vez la tratan peor. En este caso (no en todos pero en este sí) mi consultante debe aprender a luchar y no seguirse evadiendo ni humillándose o cada vez será más difícil. Este es un caso en el que "hay que ir a por todas" porque se enfrenta a una persona traidora y malvada, indigna de confianza.
EL CINCO DE OROS
Otra perspectiva nada halagüeña. Los dos personajes de la carta (un hombre tullido y una mujer con aspecto enfermizo, ambos desharrapados) caminan sobre la nieve. Pasan delante de lo que parece ser una Iglesia con una hermosa vidriera iluminada. Si no es una Iglesia se trata de alguna mansión lujosa. Ambos pasan, no se detienen. Por su aspecto les vendría bien un baño caliente, una buena cena, una cama confortable, quizá incluso atención médica. Pero curiosamente no se detienen. No solicitan auxilio. Es sabido que los pobres y necesitados siempre han acudido a las iglesias en busca de ayuda, pero ellos no. El naipe no dice porqué. Su postura erguida puede sugerir que son orgullosos o muy independientes. Quizá les moleste más tener que agradecer la ayuda que se les otorgue que el disfrutar las cosas que necesitan. La soberbia no es buena consejera.
Pero tal vez no sea soberbia ni orgullo. Sólo ignorancia. Si van caminando lo más rápido que pueden tal vez sea porque van buscando algo, porque tienen una meta. En ocasiones nos sucede que deseamos satisfacer un deseo y somos capaces de sacrificar muchas cosas con tal de conseguirlo. También es posible que no veamos lo bueno que la vida nos muestra, porque estamos tan obsesionados en algo que ignoramos todo lo demás, pasamos delante de nuestra felicidad sin reconocerla.
Al tratarse del palo de oros se está hablando de cosas materiales. Las necesidades de la pareja son de índole material: comida, vestido, un techo donde cobijarse, etc. El naipe señala que esa relación (pueden ser matrimonio, amigos, socios, etc.) no es fructífera. Económicamente falla. No sirve para satisfacer las necesidades cotidianas. Debe advertírseles que tendrían que estar atentos, porque la riqueza está junto a ellos y no la ven o no saben hacer uso de ella.
USO DEL TAROT PARA MEJORAR LOS ASUNTOS QUE NO MARCHAN BIEN.Primero sacamos los Cuatro Cincos. Por ejemplo si lo que no va bien es la cuestión económica podemos meditar sobre el cinco de Oros. Después podemos extraer otra carta de oros. Si somos del género masculino el Rey o el Caballero de Oros, en caso contrario la Reina. Ponemos la carta ante nosotros y la observamos atentamente. También podemos colocarla debajo de la almohada al ir a dormir. Por lo menos lo haremos durante siete días y al menos tres veces cada día. Es suficiente contemplarla durante diez minutos cada vez. Podemos hacernos con un cuadernillo e ir anotando las cosas que vemos en la carta. Si no se nos ocurre nada se puede empezar escribiendo sus rasgos más significativos, si está de pié o sentada, el color de sus cabellos, sus vestidos, si se ven otros personajes o elementos en la carta y también debemos anotar los pensamientos personales, aquellos que tienen relación con nuestro problema, por ejemplo: de repente de me acuerdo de aquel cliente al que no quise ir a ver porque no me venía de paso y me daba pereza, lo he recordado por que el Rey de Oros lleva un buen control de sus finanzas y yo prefería perder el cliente a molestarme en hacer el trabajo, etc. etc. La asociación libre de ideas funciona muy bien y puede darnos la clave para mejorar.
Si el problema es afectivo, podemos tomar el cinco de copas y meditar en el Rey, el caballero o la Reina de copas, etc. etc. También podemos intentar dibujar la carta, puede ser a nuestra manera no tiene porqué ser una copia exacta, aunque no hay que desvirtuar su significado, pero la creatividad ayuda mucho. Haremos lo mismo con los demás palos según sea el problema que tengamos. Si no tenemos problemas simplemente podemos escoger las cartas de nuestro agrado y mirarlas a fondo, reflexionar sobre su significado y anotar lo que se nos ocurra.
© Mayte Gual, 2003
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