Existen diversos métodos de acercamiento al conocimiento del Tarot. Habitualmente se aprende mediante libros, por las indicaciones de un maestro o maestra tarotista experimentado o bien por la contemplación e inspiración de lo que las propias láminas nos indican. Yo aconsejo que antes de proceder al estudio o lectura de los numerosos libros que existen sobre este compendio de sabiduría que es el Tarot, se dedique un tiempo a la contemplación de cada lámina.
La propia forma de "contemplar" es algo diferente de mirar o de ver alguna cosa. Cuando se "mira" algo fijamos la vista en los detalles, podríamos decir que actúa el lado izquierdo del cerebro, el que está en conexión con los procesos conscientes, con actividades como contar, medir, pesar, evaluar, razonar, etc. Sin embargo cuando contemplamos lo que hacemos es posar la vista de un modo amplio, sin "presionar", como rozando la superficie de aquello que se observa. La contemplación se vincula a la imaginación y al proceso creativo. Quien contempla está tanto en el exterior de las cosas como en el interior de sí mismo, es una función que se ubica en el lado derecho del cerebro, se relaciona con la intimidad de uno mismo, pero también con la totalidad. Para ser concluyentes se podría decir que cuando miramos o vemos nos implicamos en el mundo de la razón, de la deducción y de la lógica. Cuando contemplamos nos sumergimos en el proceso analógico.
¿Qué tiene que ver lo anteriormente dicho con la Emperatriz? Realmente tiene que ver con ella y con cualquier otro Arcano del Tarot. Ya que la mejor forma de obtener el conocimiento es siempre utilizando todas las capacidades del ser humano y tanto la deducción como la analogía son fuentes de conocimiento.
Resumiendo, lo conveniente es primero "mirar" detalladamente la carta, observar la posición del cuerpo de la Emperatriz -está sentada en un trono-, fijarnos en sus atributos, en lo que lleva en las manos, en los colores de su vestido y en qué otras cosas muestra el naipe. También podemos reparar en el número III y el título THE EMPRESS o LA EMPERATRIZ y si hay algún otro detalle que nos llame la atención: por ejemplo en el Tarot de Aleister Crowley figura el símbolo de Venus, así como el símbolo de la letra hebrea Gimmel.
El proceso siguiente es contemplar, una forma de meditar en el naipe. Se trata de no enfocar directamente, dejar que la vista se pose de modo suave y que la imaginación haga su trabajo. Por lo general cuando contemplamos una imagen cualquiera vienen a nuestra mente otras imágenes que nos la recuerdan, tal vez cosas que tuvieron que ver con nosotros o que hayamos visto en otros, escenas que son provocadas por la imagen que en ese momento tenemos ante nosotros. Ese proceso es muy importante y muy revelador, es la forma en que aflora a nuestra conciencia conocimiento almacenado. A veces afloran imágenes intrascendentes pero otras veces o a continuación lo hacen gotas de sabiduría, hay que aprender a "destilar" lo que nos llega, hasta poder interpretar si se trata de un pensamiento "basura" sin ninguna trascendencia o si se trata de algo que valga la pena. Se consigue a base de práctica, como casi todo. Esta es la síntesis de cómo funciona el pensamiento analógico, que por lo general es inconsciente, pero si llega a ser consciente por un deseo deliberado, puede constituir un manantial de profunda sabiduría.
Una vez observado el naipe y contemplado habremos anotado todo lo que nos indica o sugiere. Después es conveniente acudir a la lectura de cuantos más libros mejor, nos hablen del Tarot. (Al finalizar la redacción sobre cada carta suelo indicar una serie de libros que conviene leer acerca del Tarot, son de importantes autores).
La EMPERATRIZ es la única figura embarazada del Tarot. A veces se pregunta uno si las cuatro reinas lo están o no. Bueno, eso está por dilucidar, por su condición de mujeres podrían estarlo. Pero hay que recordar que los Arcanos menores representan circunstancias objetivas mientras que los Arcanos Mayores son más subjetivos, más trascendentes. La Emperatriz representa LA MATERNIDAD. Más aún representa LA GENERACION, la PROCREACION y por tanto LA CREACION.
En el Mago vimos como la vara de poder que sujeta en su brazo atrae, como si fuera un pararayos, el poder creador hacia tierra. La Suma Sacerdotisa es la masa gravitatoria hacia la que se dirige esa fuerza creadora. LA EMPERATRIZ REALIZA EN SI MISMA LA FECUNDACION. A + B = C.
El Tercer Arcano, contiene en sí la semilla del primero y la envoltura del segundo. El espermatozoide y el óvulo engrendran el huevo.
Por tanto la Emperatriz posee la fuerza de crear. Casi nada. Es el símbolo de la Realización.
La Emperatriz representa la alegoría de la NATURALEZA. Es igualmente el Poder del INSTINTO. Si nos fijamos en el naipe vemos que su trono está posado en plena naturaleza, con los árboles a su alrededor. Se trata de Venus, la Amante, la Belleza, la Mujer en su más pleno sentido. Ella disfruta en su trono de los dones de todo lo creado. Ella contribuye a la Creación. Es una mujer espléndida y esplendorosa y por tanto irradia Amor y Felicidad. Es Generosa, la palabra Generosidad procede de Generación. Quien no genera no entrega, no da. La Emperatriz da, regala. No hay mayor alegria que la de quien crea o co-crea. Que la de quien distribuye felicidad a su alrededor.
La Emperatriz en el plano más mundano, en las tiradas del Tarot puede concretarse en una mujer o no. Depende siempre de la pregunta que formulemos. Es muy conveniente su aparición en el caso de los artistas pues es muy fecunda y promete realizaciones. Por supuesto si hay dudas respecto a un posible embarazo la Emperatriz indica que hay mucha fecundidad y que es posible lograrlo. Si preguntamos acerca de alguien y aparece la Emperatriz podemos dar por seguro que se trata de una persona amorosa y que obtiene placer de la vida (independientemente de que se trate de un hombre o una mujer, aunque por lo general si preguntamos por un hombre surgen Arcanos como el Mago o el Emperador, el Ermitaño, o bien los caballeros, reyes, de las cartas de corte), pero en cualquier caso se trata del gozo y la plenitud en la Emperatriz.
A esta carta le corresponde como hemos dicho el número III que también se vincula con la escritura, los libros, las escuelas. Hay curiosidad en ella, deseos de aprender y de educar. Así como la Suma Sacerdotisa posee la Sabiduría, el Conocimiento secreto, la Emperatriz es más dada al conocimiento mundano, más práctico, pero igualmente necesario.
Bibliografía:
- El Tarot Adivinatorio. El Papus. Editorial Teorema.
- Jung y el Tarot. Sallie Nichols.
- EL TAROT. Tchalaï Unger. Ediciones Obelisco.
- La magia del Tarot. Melita Denning & Osborne Phillips.Luis Cárcamo, Editor.
- TAROT de Marsella Dicta y Françoise. Luis Cárcamo, Editor.
- Los sesenta y ocho grados de sabiduría del TAROT. Rachel Pollack. Editorial Urano.
- EL TAROT. R.H.Wilson. Ediciones Doble R.S.L.
- Manual práctico de TAROT. J.A.Portela. Editorial Beltrán.
© Mayte Gual, 2007
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