REVISTA CULTURAL Y DE OPINION. Año III. Número 34. Diciembre de 2005

CURSO DE TAROT

"LOS 4 REYES."


Hemos llegado a la culminación de los Arcanos Menores.

Los Reyes representan siempre, todos y cada uno de los cuatro, el más alto eslabón en la cadena del palo o suite de que se trate.
Cada Rey lleva en sí las energías y los poderes de cada carta anterior, desde el As hasta la Reina, por tanto conoce su tema a la perfección y es quien puede mostrarlo y asentarlo, por eso están todos entronizados, saben iniciar, recibir, comunicar, pararse a mirar lo ya andado, cambiar, compartir, meditar, negociar, curar y ganar o perder.
Saben estudiar, lanzarse a la conquista, mediar y dirigir o gobernar. El Rey es por tanto la máxima expresión de todas la posibilidades que manifiestan respectivamente los Bastos o Varas, las Copas, las Espadas o los Oros o Pentáculos. Veamoslos por separado:

REY DE BASTOS O DE VARAS:

REY DE BASTOSREY DE BASTOS El Poder del Rey de Bastos se manifiesta en su Fe. Tiene fe en la vida, en sí mismo, posiblemente es creyente de alguna religión establecida o tiene sus propias ideas al respecto.
Pero en su interior arde algún tipo de creencia en poderes superiores. Todo él irradia energía, aunque es una energía controlada, asumida, que sabe dirigir y conducir hacia donde le interesa o cree que debe enviarla.
El Rey de Bastos representa a una persona, generalmente un hombre, sincero y apasionado, que dice la verdad. Dotado de una gran voluntad para aquellos proyectos que tiene en marcha. Suele tener buena suerte y acostumbra a triunfar en lo que se propone.
Es bondadoso, aunque puede ser impaciente, precisamente por esa energía que le impulsa a no perder el tiempo y dirigirse directamente hacia su objetivo. Sin embargo puede ser colérico, a veces intransigente y si se le lleva la contraria en aquellas cuestiones que tiene muy claras puede ser un gran discutidor, enzarzándose y ofendiéndose, o tomando personalmente las actitudes contrarias como si de un ataque se tratara.
Esta carta puede referirse a conocimientos, estudios, pensamientos, buenas noticias. Si está invertida hay que temer cierta inflexibilidad.

REY DE COPAS:

REY DE COPASREY DE COPAS Aquí estamos tratando el tema de las emociones, los sentimientos, el mundo del Agua. El Rey es quien conoce a la perfección este mundo. Nada en él como pez en el agua, nunca mejor dicho. Es un sensible y puede ser sentimental.
Pero también sabe guardar sus emociones en su interior, callar y esperar el momento oportuno. Es alguien que puede vivir precisamente de ello, sería un buen psiquiatra o terapeuta, alguien que conoce las emociones ajenas.
Un escritor que sabe como llegar al público. Un artista que sabe plasmar, hace fluir sus sensaciones en las telas o en otros materiales. Un médico, un sanador, el que sabe qué es lo que hace sufrir a los pacientes, y está dotado de empatía, la suficiente para cargar con parte de las penas de ellos, que les ayuda a aligerar su carga o puede tratarse de un místico, quien conversa con lo superior, que se transporta a otros mundos, un chamán o un sacerdote, o simplemente un contemplativo, alguien que conoce los Arcanos, los del Tarot o entiende lo que dicen los planetas en su movimiento cotidiano, un astrólogo o un vidente.
Puede dedicarse a cualquier profesión pero le mueven sus sentimientos. Por tanto es sensible y compasivo, imaginativo, creador, pero por su parte negativa (al revés) puede ser mentiroso, débil, celoso, alguien que no controla sus emociones, cobarde y poco de fiar.
Puede significar Bondad o Perversidad.

REY DE ESPADAS:

REY DE ESPADASREY DE ESPADAS Es es el señor de la verdad, de la razón, de la lógica. Aquí no estamos hablando de emociones ni de sentimientos. Hablamos de las leyes, las leyes que hacen los hombres, si es con suerte estarán inspiradas en las leyes naturales, en caso contrario esas leyes pueden resultar aberrantes.
El Rey de Espadas puede representar al legislador, a un político, un abogado, un funcionario público, incluso a un guerrero, un militar o un servidor que al fin y al cabo también debe acatar las leyes y usarlas.
El Rey de Espadas puede ser un pensador, alguien con un deber social, alguien que lucha por las reivindicaciones laborales, sociales, políticas o que utiliza el lenguaje como herramienta de trabajo, le gusta la crítica, la vindicación. La razón puede ser utilizada para no dejarse engañar por el velo de la fantasía o la ilusión innecesaria, que es lo mismo que decir la mentira o el engaño, pues la fantasía debe ocupar su lugar, pero nunca ser usada para falsear la verdad.
La Espada corta esa cortina, la rasga y muestra lo que es cierto. Sin embargo la parte negativa (al revés) del Rey de Espadas, puede ser alguien intolerante, alguien cruel que carezca de consideración por las emociones ajenas. Tras ir en pos de su verdad con tanto ahinco puede olvidarse de los sentimientos, pasar por encima de ellos, eso sería llegar a una especie de cerrajón mental, alguien hiper crítico que rechaza las ideas diferentes a las suyas.
Puede tratarse de Justicia o de Injusticia.

REY DE OROS O PENTACULOS:

REY DE OROSREY DE OROS Y llegamos a la culminación del palo que tradicionalmente representa la materia, lo físico, lo terrenal, la carne, la Naturaleza, la función sensación, los sentidos. El Rey de Oros personifica el éxito, la abundancia, la riqueza, la cima de la vida social.
Por eso el Rey de Oros es en cierta manera un tanto simple. Le preocupa y le ocupa la ganancia material, el dinero y las posesiones. Puede tratarse de un empresario si lo personalizamos, pero más bien se trata, lo mismo que ocurre con los demás palos, en que tratan más de arquetipos que de personas, pues se trata de qué entendemos por riqueza, por posesiones.
En el mundo cristiano nunca estuvo muy bien entendida la cuestión de la riqueza económica, tenía algo de maligno: Mundo, Demonio y Carne, eran los poderes del mal y el dinero estaba entre ellos.
Pero lo maligno no es la riqueza ni la abundancia, lo maligno es el enganche emocional que con frecuencia producen y que es independiente de lo mucho o poco que se posea. El Rey de bastos puede señalar a alguien que ha tenido éxito material y social en la vida.
Bien situado, lo que habitualmente se llama “un triunfador”, pero eso es independiente de que se sienta bien emocionalmente e intelectualmente. En ocasiones se trata de alguien que vive en el campo o posee abundancia de tierras.
Por supuesto si lo vemos desde lo negativo (al revés), puede ser alguien mezquino, egoista, tacaño o capaz de todo por obtener dinero, pero en positivo incluso podría tratarse de un mecenas del arte o alguien que auxilia a otros que tienen menos.

© Mayte Gual, 2005


SUMARIO